En Londres hace unos años una publicidad en los autobuses decía: “Probablemente Dios no existe, deja de preocuparte y disfruta de la vida”.
Recientemente podía leerse en los mismos autobuses: “Confía en Alá”.
En Europa lo vemos. Quitar el cristianismo no nos hace más libres, solo deja un hueco que alguien llenará.