No te equivoques, yo ya te solté. Te quiero y te extraño, pero no significa que te vaya a buscar otra vez. Yo también quiero paz, si la vida nos tiene que juntar, lo hará en su momento, de la manera que tenga que ser.
Hay que rodearse de quién vaya en la misma sintonía de uno: evolución, trabajo, pasión, respeto, valores, saber forjarse unos porrotes, ganas de coger endemoniadas.