soy yo solita, pidiéndole a Dios todos los días que me ayude, que no me suelte nunca, que me de fuerzas para salir adelante y que me proteja en cada paso. Solo él conoce mi corazón.
Quizá si estoy en un momento raro de mi vida: me siento feliz y luego triste, extraño y después no me importa. Avanzo, me estanco, quiero hablar, no quiero decir nada. Lloro, me río sin parar, quiero todo, no quiero nada. Supero, no supero. Pero equis, supongo que así es esto