Borja Jiménez ha acertado en el quinto. Este año se lleva en Madrid la temeridad rozando con el tremendismo. Y en ese terreno torero y público son únicos
Bueno, pues la faena de Borja Jiménez al victoriano ha tenido vibración. La vibración que da el respeto que impone el toro. Si eso se lo hace a un borrego no pasa absolutamente nada.
Hace cuatro años no tenía nada y lo que se ha ganado, que es el sitio de figura, lo quiere reafirmar mañana en la plaza que le dio todo: Madrid
Ojalá sea una tarde histórica de Borja Jiménez
Se lo merece el torero, se lo merece el toreo y se lo merece Madrid