A la sociedad le hace falta mucha gente como esta chica, que de la cara y lleve la voz de reivindicaciones tan importantes. El problema es que es muy muy duro y hace falta tener mucha fuerza para aguantar a quien te quiere pelear.
El hombre cis promedio no contempla que esta desigualdad no es una cuestión de generos sino de clases, pero claro es más facil señalar al feminismo que a la casta que se enriquece a base de explotar a la clase trabajadora
Fachas manifestándose en contra de una dictadura que no existe, luciendo carteles de una dictadura que existió durante 40 años.
El chiste se cuenta solo.
Es curioso como los hombres si pueden hablar mal del matrimonio al punto que se ha vuelto un subgénero de comedia
Pero cuando lo hace una mujer ahi si es "propaganda anti-matrimonial" ganándose todo tipo de insultos
She was 19.
She had her whole life ahead of her and a transphobic man stabbed her 40 times.
The media demonises and dehumanises us. They call us parasites and dangerous, to make us acceptable targets.
But we need to live and remember the victims.
RIP Juniper.
Lo verdaderamente triste de toda esta situacion es que lo que debio ser un caso de 2 personas que se abusaban mutuamente y eran horribles
se convirtio en un hombre inocente vs mujer mala
cuando la moraleja debia ser, una relacion toxica puede fomentar abusos de todos lados
Falangistas metían ratas en las vaginas de las presas.
Testimonio de Eudaldo Felipe Nuez, desarrolló el servicio militar en el cuartel de La Isleta entre los años 1936-1938.
«(…) A las mujeres embarazadas las ponían en aquella frías camillas metálicas, las abrían de piernas, se las amarraban y les metían las ratas que traía Juan «El Cebollero» de Falange en una jaula de calandras, parecían enseñadas, porque desde que las soltaban iban directas a las vaginas, mordían un poco por fuera los labios y luego entraban muy rápidas y las devoraban por dentro. Nunca en mi vida escuché gritos de dolor tan fuertes, se me quedaron grabados en mis oídos por siempre mientras fregaba los pisos del centro de detención ubicado en la trasera de la calle Triana, allí solo llevaban mujeres a las que si eran jóvenes y bonitas las violaban, si eran mayores las colgaban por la piernas boca abajo varios días pa darles leña con las varas de acebuche y las pingas de buey. «La Casa de los Horrores» la llamaba mi primo Macario, el que fue futbolista, no podíamos renunciar a aquel horrible trabajo porque los dos eramos soldados, nos llevaban cada noche en un pequeño camión con material de limpieza del cuartel, solo sacábamos mucha sangre, sesos, trozos de vagina, pezones cortados, pechos enteros metidos en bolsas de papel. Había siempre por allí un médico de Las Palmas, se llamaba Don Antonio Marrero Portugués, se encargaba de mirarles la tensión a las que estaban casi muertas o la temperatura, todavía no entiendo que función tenía porque lo que les hacían era incurable, tal vez pa saber el tiempo que durarían vivas y seguirles haciendo daño hasta la muerte. Me acuerdo de los niños que metían en una sala contigua a las de tortura, un cuarto frío, sin muebles, donde los menores oían los gritos de sus madres, a veces llevaban alguno pa que vieran como las destrozaban y dieran algún dato de la información que pedían los torturadores. Lo que no olvido son las ratas de cloaca casi negras, sus chillidos cuando olían la sangre o las entrañas de aquellas pobres mujeres…»
Entrevista realizada por Francisco González Tejera, en el barrio de Vegueta (Las Palmas de Gran Canaria), el 5 de julio de 1987.
en vez de fomentar que parejas heterosexuales el evitar que parejas heterosexuales tengan hijos para luego abandonarlos en un orfanatos a sufrir años de maltrato y malvivienda, prefieren prohibir que las parejas homosexuales adopten para esos mismos niños jamas sean adoptados.