No sé que tiene esta pequeña, linda y extraña quimera de coletas de taladro, pero me tiene fascinado, incluso más que la surrealista realidad de México.
Medio minuto en tiempo record. Normalmente un disparo por minuto. El problema real era el calentamiento del cañón - debían parar para refrescarlos con cueros empapados en vinagre - y el obturamiento del cañón por restos de pólvora sin quemar - para eso estaba el rascador.