Me quedé esperando un "te extraño", un "vamos a hablar" o al menos un "espero que estés bien". Esperé una señal, por mínima que fuera, pero tu silencio absoluto fue la respuesta más clara y dolorosa que me pudiste haber dado: jamás te importó tanto como a mí.
Creo que una de las peores tragedias de la vida es cuando te encuentras con alguien que quieres y que te quiere, pero tienen diferentes maneras de querer y demostrar amor, hasta que se alejan pensando que no se querían, cuando en realidad sí lo hacían.
Necesitamos más personas capaces de decir sin rodeos: te extraño, lo siento, te amo, te necesito, fue mi culpa, personas simples, sinceras, directas, solo eso por favor.