Tenía guardado un intento de journal, con fechas del 2018, leerlo me hizo sentir nostalgia de tantas cosas, no estaba completo obviamente y muchas cosas no terminaba de apuntarlas. Había cosas que me pusieron mal, con el dolor de mi alma le puse fin y tiré a la basura.
He tenido noches súper cansadas con Nicolás, y la verdad hoy la falta de sueño y empatía hacia mi hizo que siguiera de malas, desde el lunes se me están amontonando cositas. A veces quisiera nomas agarrar mis cosas y salirme 1 o dos horas sin necesidad de preocuparme por nada.
Se que no soy la mamá perfecta ni nada, pero ver a un bebé mucho menor de 6 meses comiendo una paleta, no, no, no, le hacen más daño al bebé de lo que se imaginan.
Amo maternar, amo a mis hijos, pero hay días que quiero salir corriendo y estar sola sin pensar, sin ser necesitada aunque sean solo 10 minutos, donde pueda relajarme y tener la mente en blanco.
Es tan irreal ver como mi bebé sube de peso y solo soy yo quien lo alimenta, es increíble lo que el cuerpo humano puede hacer. Ver sus gorditos, su tamaño y su peso hace que toda la demanda valga la pena.
Ser LME es tan demandante y tan bonito. Ver cómo va subiendo de peso, el lazo que hacemos y el calorcito de los dos piel con piel hace que todo valga la pena.