"No hay nada mejor que volver a casa."
Observó detenidamente su escritorio, notando cómo una pequeña gota de sangre caía sobre este, la cual limpió con su pulgar.
"Incluso si son 'vacaciones' no puedo darme un descanso. Tampoco es que lo necesite."
Declaró, maquillando sus ojeras mientras esperaba a su séptima taza de café.