Son feministas hasta que Bad Bunny les baila pegado.
Son socialistas hasta que descubren lo cómoda que es volar en primera clase.
Son ecologistas hasta que toca un fin de semana en yate o un vuelo a las Maldivas.
Son tolerantes hasta que se enteran de que votas a la derecha.
Son pacifistas hasta que alguien discrepa de ellos.
Son partidarios de la libertad de expresión hasta que escuchan algo que no les gusta.
Son antielitistas hasta que los invitan a un reservado VIP.
Son ciudadanos del mundo hasta que les toca tenerlos de vecino.
Son partidarios de repartir la riqueza hasta que les toca repartir la suya.
Lo que la prensa que padecemos, de manera harto predecible, está vendiendo como simplemente el acta de rendición de la Superliga es en realidad un acuerdo histórico entre UEFA y Real Madrid para la transformación del fútbol europeo con arreglo a detalles que ya se conocerán, pero que tienen estos puntos básicos:
1. El Madrid renuncia a los daños y perjuicios que iba a reclamar a UEFA.
2. El formato de competición va a cambiar con arreglo (en mayor o menor medida, no lo sabemos aún) a lo expuesto por A22.
3. La tecnología entra en juego, lo que implicará fútbol gratuito o más barato, a través de streaming (Unify?).
Nada de esto habría sido posible sin el éxito que para el Madrid y Florentino supuso la sentencia del TSJE poniendo fin al monopolio de la UEFA. Pronto entenderemos el impacto brutal de esa sentencia.
Me extenderé en cuanto pueda, pero es un éxito absoluto allá donde casi todos veían un fracaso ominoso.