Controlo la situación como pudo y se dejó caer en el suelo con ella encima—
Maldita sea, padre está actuando ya... Señorita BlackWell despierte... No es momento de morir.
-Puso los ojos en blanco por un instante y camino hacia el lado contrario en el que se iba la joven dama, pero se percató de que alguien o algo la seguía —
Está chica es puro problema andante, debería matarla para no tener tanto por lo que distraerme.
— Se giro sobre sus +
Mientras con la diestra cortaba a las bestias, una señal divina lanzó al cielo para alertar a los ducados más cercanos y se adentro en la cueva con ella en brazos, no podía con tantas bestias, era el príncipe heredero pero estaba en desventaja teniéndola a ella en su regazo +
Volverá en cuanto la vida de su preciada prima corra peligro...
— Si más bien le estaba avisando porque había simpatizado con ella, tenía que admitir que era dura de pelar, aquello de cierto modo invitaba a Richard a perseguir a la joven dama Blackwell—
Maldita sea... +
Negociar.
-Aún así tomo la piedra sin decir nada y nada más abrirle el paso empezó a alejarse de él, no sin antes dedicarle unas palabras.-
De todos modos en unos días me marcharé de Calixta y no tengo intención de volver.
{ Acto I : El comienzo }
— Querido hijo, tendrás que ir ahora mismo a la mansión Ruvelt, me gustaría que tuvieras una charla profunda con la señorita del ducado, no acepto ese matrimonio con el archiduque Richmord, ella debe casarse contigo por encima de cualquier cosa —
Controlar la oscuridad de su alma con su poder, lo hara con todos los duques. — Frunció el ceño — Ese es mi regalo por haber sido mi amiga cuando éramos niños.