Fueron 24 años dedicándote a hacer felices a miles de argentinos y todo el mundo del fútbol. Ganaste todo lo que se puede ganar para tu país y dejaste un mensaje más importante: no hay nada más grande que representar a tus país.
Durante años y años fuiste para muchos el único lugar donde sabíamos que íbamos a ser felices, valía la pena esperarte siempre unos meses para nuevamente verte con la celeste y blanca.
Todo lo que escriba en este mensaje quedará corto, dolerá no verte más con la camiseta que más amaste y que siempre defendiste con todo tu corazón, inclusive cuando algunos pelotudos dudaban de tu compromiso y te invitaban a rendirte, no le diste el gusto y volviste. Por qué de eso se trata la vida, de caer y volver a levantarse.
Gracias Lionel, te amo loco.