Un día alguien, al pasar, me dijo: cuando las cosas salen como tú quieres, eso se llama dirección divina y significa que vas por buen camino. Pero cuando las cosas no salen como tú quieres, eso se llama protección divina y significa que la vida te está cuidando de algo.
Leí #lacasadelosespíritus hace 27 años, fue la entrada perfecta para el boom latinoamericano, ahora que he visto la serie, se agradece el cariño y el esfuerzo puesto en la adaptación. Materializar a Clara y Alba era titánico. Ahora vuelven esos espíritus del pasado, ¡bienvenidos!
Salvador Dalí le encantaba cenar bien.
Grupos grandes.
Mesas largas.
Vinos caros.
Los mejores restaurantes de París y Nueva York.
Y siempre insistía en pagar la cuenta.
Nadie sospechaba nada.
Cuando llegaba el momento de pagar, rellenaba el cheque con el importe total, con calma y elegancia.
Firmaba.
Y entonces, antes de entregárselo al camarero, giraba el papel y hacía un dibujo en el reverso.
Un boceto rápido.
Elefantes.
Caballos.
Figuras surrealistas.
Firmaba debajo.
Y entregaba el cheque al restaurante.
Dalí sabía perfectamente lo que iba a pasar después.
El dueño del restaurante no cobraría el cheque.
Lo enmarcaría.
Lo colgaría en la mejor pared del local.
Un Dalí original, enmarcado, dentro del restaurante.
Valía infinitamente más que cualquier cena.
Todos esos cheques con dibujos fueron guardados.
Y hoy valen una fortuna.
Hay relatos de que hizo esto muchas veces a lo largo de los años, tanto en París como en Nueva York.
En una de las noches documentadas, en el Café de la Rotonde de París, Dalí le pidió una hoja de papel al camarero, dibujó rápidamente un elefante con la trompa levantada, firmó debajo y lo entregó con total naturalidad.
La cuenta estaba pagada.
Y el restaurante había salido ganando.
Lo que hacía Dalí no era solo excentricidad.
Era entender perfectamente que el valor de su presencia y de su firma ya había superado el precio de cualquier menú.
No necesitaba dinero para pagar.
Solo necesitaba un trozo de papel y saber cuánto valía.
🚀 | ARTEMIS II: En la misión, los 4 astronautas viajarán a 400,000 km de la Tierra, que sería a lo más lejos que el ser humano haya llegado en toda la humanidad.
#AHORA Esta es la vista de la tripulación del Artemis II esta mañana desde 41.756 millas (67.200 km) de altura.
Ningún ser humano ha visto una Tierra en fase creciente completa desde 1972.