🚨 ÚLTIMA HORA | Un grupo de 20 exmagistrados de altas cortes y reconocidos constitucionalistas acaba de emitir un comunicado en el que sostiene que la nacionalidad estadounidense de @ABDELAESPRIELLA sería incompatible con el ejercicio de la Presidencia de Colombia (1/2)
El llamado conteo transmitido no tiene fuerza vinculante. sus datos no son norma pública. Como presidente no acepto los resultados del preconteo de la firma privada de los hermanos Bautista, porque debiendo estar quietos los algoritmos del software de conteo y escrutinios, en la última semana fueron variados en tres oportunidades y agregaron 800.000 cédulas más de personas que no están en el censo oficial presentado.
Hay dos censos en este momento, el oficial y el del software de los hermanos Bautista que tiene 800.000 personas adicionales.
Las mesas ya impugnadas demuestran que centenares de miles de votos fueron agregados.s8n existencia de sufragantes.
Por tanto y conforme a la ley, los resultados vinculantes que el presidente atenderá y aceptará son los de las comisiones escrutadoras dirigidas por los jueces de la República.
Del Ser Maestro y Maestra a decidir en política.
Vamos con confianza.
Profe, puede replicar este mensaje con tranquilidad, no se menciona ningún candidato.
Este país merece seguir adelante. Y nosotros estamos aquí para defender a los excluidos, a los humildes y a la clase media, tanto tiempo olvidados.
Nuestro pueblo merece la salud como un derecho, no como un privilegio; un salario digno; una pensión universal; proyectos productivos para toda la sociedad; y la inclusión real de nuestros territorios olvidados y excluidos históricamente.
El 31 de mayo, vota por esta visión de nación que está generando oportunidades reales.
Iván Cepeda presidente — Aída Quilcué vicepresidenta.
RÉPLICA AL EDITORIAL DEL ESPECTADOR: NO MÁS MENTIRAS
El editorial de El Espectador de hoy mayo 10 de 2026, incurre en varias falsedades. Por lo que a mi respecta es completamente falso lo que afirma refiriéndose a mi gestión al frente del ministerio como una ministra hostil al diálogo y que ayudo a romper la primera coalición con la que Gobernó el presidente Petro.
Ignora el editorialista las reuniones que como ministra presidí y que contó con la presencia de los jefes de los partidos liberal, César Gaviria, Conservador Efraín Cepeda y de la U, Dilian Francisca Toro. Todas esas reuniones fueron en vano, no hubo ninguna propuesta seria para afrontar la crisis del sistema de salud y el saqueo de los recursos públicos por quienes viven de administrarlos desde la ley 100 de 1993.
Ninguna propuesta para construir un sistema de salud universal y digno, basado en la atención primaria en salud y con la administración pública transparente de los recursos públicos. Simplemente los presidentes de los partidos defendieron el modelo privatizador que está en la raíz de la crisis.
No se trata de construir un modelo estatista, defendemos un modelo en que las clínicas privadas, los laboratorios y los productores de medicamentos se mantengan en el nuevo modelo al lado de los hospitales públicos. Los dineros de la salud serán administrados por la ADRES, con pago directo y transparente a los prestadores.
Luego presidí el proceso de concertación en la Cámara de Representantes y cuando salí del ministerio dejé aprobada la ponencia y una buena parte del articulado. Esa concertacion se mantuvo y de hecho la reforma ha sido aprobada dos veces en la Cámara de Representantes. Siendo obstruido su trámite en la comisión séptima del Senado, cuando ya no era Ministra, comisión que por cierto también hundió la reforma laboral, que fue rescatada por la movilización popular y por el Presidente Petro.
La segunda falacia me responsabiliza de ayudar a romper la Coalición de Gobierno ignorando que las posturas de los ministros salientes Ocampo, Gaviria y López, salieron del gobierno por decisión del presidente porque defendían propuestas completamente contrarias al proyecto y al Programa de Gobierno. Como lo ha explicado el propio Presidente en diversas alocuciones.
Es bueno que el editorial de El Espectador denuncie el obstruccionismo y el filibusterismo de la oposición, pero no con base en mentiras como las que he mencionado. Justamente el falso relato de que no hubo diálogo y concertación con la reforma a la salud, es el mismo relato filibustero de los intereses políticos, que callan frente a denuncias de corrupción de billones que hemos interpuesto, y que se oponen a los mecanismos de corrección de mecanismos del saqueo que se proponen en la reforma. No más mentiras.
Rechazo y condeno enérgicamente los actos terroristas acaecidos tanto en la carretera Panamericana en la vía Cajibio (Cauca) como el atentado del día de ayer a la tercera brigada en la ciudad de Cali. Estos actos de violencia son inaceptables y atentan contra la paz, la seguridad y la vida de nuestros compatriotas.
Estamos convencidos
que este tipo de acciones terroristas no contribuyen en nada al desarrollo democrático de las próximas elecciones presidenciales. Por el contrario, benefician a aquellos que buscan sembrar el miedo en la población con el fin de obtener réditos electorales intentando regresar el país al pasado de confrontación y violencia.
Estos actos terroristas benefician a quienes pretenden regresar a Colombia al pasado, para destruir las reformas sociales, los avances democráticos, que a la vez intentan restaurar las políticas de exclusión y desigualdad , las políticas de terror, los falsos positivos, y sembrar el miedo en la población en general.
Mi solidaridad con las familias, con todas las victimas de estos lamentables atentados.
Requerimos la máxima respuesta del estado, la fuerza pública y las autoridades judiciales para que sobre estos criminales de guerra, caiga todo el peso de la ley y el repudio de la sociedad.
Ellos son los y las estudiantes del nuevo programa de medicina de la @UTCH_ hoy se forman gratuitamente para la defensa de la vida en su territorio. Posiblemente no harán parte los titulares de los grandes medios, pero son nuestro orgullo como gobierno, pues representan la expresión viva de lo que significa el derecho a la educación con el que nos hemos comprometido @petrogustavo@DanielRMed 💚🏩🧑🏿⚕️
Duele la partida del maestro Víctor Manuel Moncayo, gran rector de la Universidad Nacional de Colombia, amigo y compañero en el Consejo Superior Universitario de la @UNALOficial; el profesor Moncayo pasa a la historia como un intelectual clave del pensamiento crítico de nuestro país, nos deja un legado en la defensa de la educación pública, de una praxis universitaria profundamente democrática y coherente con el espíritu de la autonomía.
Gracias por su ejemplo, compromiso y resistencia. Hasta siempre
La política define tu vida, la realidad de tu hogar y tu trabajo. Conquistar derechos cuesta lucha y sacrificio; perderlo todo y retroceder es muy fácil.
Nos jugamos el futuro, y la abstención no elige. Votemos para que este proyecto que está transformando positivamente a Colombia continúe.
Te invito este 31 de mayo, pueblo colombiano y colombianidad en el exterior, a evitar el retroceso votando por Iván Cepeda y Aida Quilcué, para que nuestro país tenga economía productiva, educación, trabajo y pensión dignas, y salud incluyente.
El reconocimiento para dos luchadores ambientales que dejan una importante ley para nuestros bosques. Ganadería libre de deforestación.
@JuliaMirandaLo y @JuanKarloslos, incansables en su trabajo por lograr unos bosques sin la amenaza de la deforestación. Es la demostración de que se puede dar el trabajo entre todos los sectores y cuidar la madre naturaleza.
La enorme claridad del diagnóstico de la situación internacional actual de este discurso es admirable. Pero más importante aún es la fórmula que ofrece para enfrentar el nuevo escenario : realismo basado en valores, una combinación cuidadosa de principios y pragmatismo. Hay que recalibrar con las ideas/normas compartidas en la cabeza, pero también generando poder puro e insertándolo en el cálculo. Este no es momento para ingenuidades o improvisaciones. "Los que no están sentados en la mesa, harán parte del menú".
Y como todo buen diagnóstico, parte de una descripción brutal pero honesta de la realidad: "Sabíamos que la historia sobre el 'orden basado en reglas' era parcialmente falsa... Sabíamos que el derecho internacional se aplicaba con distinto rigor según la identidad del acusado y de la víctima. Esta ficción era útil [debido a los beneficios proporcionados por la hegemonía estadounidense]... Así que pusimos el cartel en la ventana. Participamos en los rituales. Y evitamos, en gran medida, señalar las brechas entre la retórica y la realidad. Este pacto ya no funciona. Permítanme ser directo. Estamos en medio de una ruptura, no de una transición... No se puede vivir bajo la mentira del beneficio mutuo a través de la integración cuando la integración se convierte en la fuente de su subordinación".
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LA MUERTE DEL INTELECTUAL COMPROMETIDO
Distinguir entre alta y baja cultura no es un gesto de elitismo, sino un ejercicio de coherencia y responsabilidad. No es lo mismo escribir para entretener y ganar dinero que bregar con el lenguaje para plasmar una interpretación de la vida, el ser humano, la historia, el bien y la belleza. Un verdadero escritor busca la verdad y está dispuesto a dejarse la piel en cada palabra. Un profesional de la escritura solo persigue el éxito y la fama. Un escritor crea su público, sin hacer concesiones. No busca agradar, sino expresar su punto de vista, sin preocuparse de concitar incomprensión o antipatía. Un autor de best-seller se adapta a los gustos de la mayoría. Su único objetivo es alcanzar el mayor número posible de lectores. Por eso intenta no incomodar o, lo que es peor, solo incomoda a los que nunca podrán perjudicarle, que casi siempre son los más vulnerables. En cambio, un escritor es molesto, intempestivo, insobornable, como Sócrates, que -paradójicamente- no escribió nada, pues atribuía más valor a la enseñanza oral por su carácter dialógico.
Un escritor es capaz de oponerse a su propio país, como hizo Thomas Mann durante la dictadura de Hitler con sus mensajes desde la BBC o Jean-Paul Sartre, que se alineó sin tibiezas con los independistas argelinos. Un mercachifle con pluma u ordenador blanquea a los autócratas, ataca a las voces críticas y glorifica el pasado de su patria, aunque incluya genocidios como el por los filibusteros españoles que diezmaron a la población nativa de América Latina. Nunca se arriesga. Siempre juega sobre seguro, aunque finja ser un inconformista. Sabe que jamás se adoptarán medidas contra él, pues sus provocaciones coinciden con los prejuicios de las elites y de las masas embrutecidas. Aunque haga ruido con sus exabruptos, evita desafiar al poder real, a los centuriones y oligarcas que podrían arruinar su carrera o incluso privarle de su libertad, como le sucedió a Bertrand Russell a los noventa años, encarcelado en Estados Unidos por protestar contra la guerra de Vietnam e incitar a la desobediencia civil.
Hay ejemplos muy dignos de baja cultura, como las canciones de los Beatles, pero no se pueden comparar con las sinfonías de Beethoven, siempre orientadas a la exaltación de la libertad y la fraternidad universal en una Europa que aún soportaba el yugo de las monarquías absolutas. Republicano, humanista y admirador de la Ilustración, el compositor alemán concibió su obra como un canto a la dignidad humana y un himno a favor de los cambios revolucionarios. Además, buscó a Dios en cada nota, pero no al Dios de las iglesias, sino al Creador supremo que engendró un cosmos saturado de belleza y misterio.
En el terreno de la literatura, las novelas de Enid Blyton pueden resultar entretenidas para los lectores de mi generación (eso sí, ignorábamos que la escritora inglesa era racista, machista, xenófoba, filonazi y no quería a sus hijas), pero carecen de profundidad y mérito artístico. Por el contrario, La montaña mágica, de Thomas Mann, menos amena, posee las grandes cualidades de la alta cultura: prosa elaborada, ambición intelectual, hondura, intensidad, elevación moral. Mann reflexiona sobre el conflicto entre la Ilustración y el Romanticismo para comprender las causas de la Gran Guerra y advertir sobre la posibilidad de una nueva conflagración, quizás más aterradora. De hecho, Mann no se equivocó. La montaña mágica apareció en 1924 y quince años después estalló la Segunda Guerra Mundial.
En el campo del séptimo arte, La jungla de cristal es un divertido entretenimiento, pero sería una insensatez incluirla en la misma categoría que La batalla de Argel, una película que desentraña con crudeza los mecanismos del poder y los sueños de libertad de un país colonizado. La alta cultura no va dirigida a un público selecto, sino a los espíritus inconformistas que no se resignan a vivir como boyas a la deriva. La pedantería académica no es alta cultura, sino una perversión de la cultura y se caracteriza por el lenguaje hermético y la profusión de notas a pie de página. Los grandes creadores son grandes comunicadores. Eso sí, a veces exigen cierto esfuerzo. Es más fácil bailar con una canción pop que concentrarse para escuchar La Canción de la Tierra, de Gustav Mahler. Bailar al ritmo de ABBA es una experiencia lúdica y nada reprobable. Oír “La despedida”, el sexto movimiento de La Canción de la Tierra, es algo mucho más complejo y fecundo. Nos ayuda a expandir nuestra mente, a ir más allá de nuestros límites. En cierta medida, es una experiencia trascendente, pues nos hace transitar hacia regiones desconocidas, donde surge la posibilidad de experimentar una transformación interior.
Los grandes autores no siempre son intelectuales comprometidos, pero incluso los que parecen más interesados en lo estético que en lo moral, raramente eluden pronunciarse contra las injusticias. En el breve ensayo El alma del hombre bajo el socialismo, Oscar Wilde denuncia que el capitalismo nos condena a vivir “rodeados de una horrenda pobreza, de una atroz fealdad y de una repulsiva miseria”. La caridad no solucionará este drama, pues no afecta a los mecanismos que engendran las injustas desigualdades. La única alternativa es “la reconstrucción de la sociedad sobre unos cimientos tales que la pobreza resulte imposible”. Si no nos indignamos ante el espectáculo de la pobreza, nos ponemos al nivel de las bestias. La rebeldía es un imperativo moral: “la desobediencia es la virtud primordial del ser humano”. Wilde incluso justifica el robo en caso de necesidad: “Representa una sana protesta”. Desgraciadamente, la pobreza produce “un efecto paralizador”. De ahí que sean necesarios los agitadores: “Sin ellos, dada nuestra natural imperfección social, no habría el menor progreso hacia la civilización”. Sin agitadores que movilizan conciencias, jamás se habría abolido la esclavitud ni se habría avanzado en los derechos de las mujeres.
Los rebeldes del siglo XX fueron intelectuales como Bertolt Brecht, Simone de Beauvoir, Ernst Bloch, Herbert Marcuse, Blas de Otero, Gabriel Celaya, César Vallejo o Michel Foucault. Aún quedan voces críticas como Rebeca Solnit, Noam Chomsky o Leonardo Boff, pero cada vez son más minoritarias y entre los escritores ya no se estila el compromiso. De vez en cuando, aparece un artículo criticando el genocidio de Gaza o los crímenes de Netanyahu, Putin o Donald Trump, pero no hay voces tan poderosas como la de Jean-Paul Sartre. Sartre ha sido demonizado por la posteridad. Se le ha acusado de encubrir la represión del régimen soviético, pero lo cierto es que condenó el estalinismo, la invasión de Hungría en 1956 y rompió definitivamente con Moscú después de la Primavera de Praga en 1968. Eso sí, nunca dejó de ser marxista y eso es lo que no se le ha perdonado. Es hora de rehabilitar a Marx y mostrar que su filosofía no propicia el Gulag, sino una utopía que jamás se ha realizado, un mundo donde cada uno aporte según su capacidad y reciba según su necesidad. Marx no aboga por arrebatar a nadie el fruto de su trabajo. Solo pide que nadie se apropie del trabajo ajeno.
¿Soñar con un mundo sin injusticias ni abusos constituye una utopía? Puede ser, pero -como escribe Oscar Wilde- “un mapamundi en el que no figurarse la utopía no valdría la pena de ser consultado”. Sin utopías, el ser humano no puede mirar al futuro con esperanza: “El progreso no es más que la realización de las utopías”. El arte es una prefiguración de ese porvenir utópico y necesita de una libertad absoluta para materializarse. Nunca debe transigir con las consignas del poder ni con las expectativas del público: “El arte no debe intentar nunca ser popular. El público es quien debe intentar hacerse artista”. El arte es rebeldía, ruptura, herejía. Si lo despojamos de esos rasgos, pierde su potencial transformador. La alta cultura no es una filigrana elitista, sino una apuesta radical. Beethoven vuelca en sus creaciones el anhelo de una humanidad unida por sentimientos de hermandad. Shakespeare explota su genio para desenmascarar a los tiranos y usurpadores, cuya su ambición tiñe de sangre la historia. Picasso aprovecha su imaginación para mostrar el horror del fascismo con el ejemplo de Gernika, destruida sin piedad por aviadores alemanes e italianos al servicio de Franco y sus conmilitones. El verdadero creador siempre sueña con un mañana utópico, pues sabe que sin esa perspectiva, “la vida es una pasión inútil”, como advirtió Sartre. Por cierto, se cita esta frase del filósofo francés, omitiendo que no esboza una callejón sin salida, sino un camino. El camino del compromiso. La vida deja de ser una pasión inútil cuando se pone al servicio de la libertad y la dignidad. Algo que puede aplicarse a la creación artística. Las notas de la Novena Sinfonía no son un simple prodigio formal, sino -como ese luchador antifascista al que Luis Cernuda dedicó el poema “1936”- “el testigo irrefutable / de toda la nobleza humana”.
RAFAEL NARBONA
VIENEN TIEMPOS ACIAGOS
Alianza Popular, predecesora del PP, fue fundada por siete ministros franquistas. Quizás por ese motivo la prensa conservadora, la judicatura y la policía siguen supurando mugre franquista. Cada vez que gobierna la izquierda, por muy tibia que sea, estas tres fuerzas se unen para organizar un golpe de estado blando. Eso sí, lo que se avecina, con el PP y Vox en el gobierno, no será suave, sino un auténtico descenso a los infiernos. Los derechos y libertades retrocederán décadas. Las desigualdades se exacebarán y los jueces y la policía hostigarán sin tregua a las voces discrepantes. Durante esa oleada represiva, habrá que sacar fuerzas del ejemplo de grandes luchadores como Marcelino Camacho, que tras cumplir diez años de condena en las cárceles de la dictadura, exclamó: "Ni nos domaron, ni nos doblaron, ni nos van a domesticar". No permitamos que la España de los señoritos fascistas vuelva a imponer su ley. La izquierda debe abandonar su tibieza y volver a luchar por una sociedad solidaria, justa e igualitaria.
"Sobreviviente, sí, maldita sea, nunca me cansaré de celebrarlo".
Gracias por pintar tanto de mi biografía. Chao Joaquín; hoy bajas tu telón, y seguirás aquí.
Sabinero en pie de vida... "si me tocó bailar con la más fea, viví para cantarlo"
https://t.co/aAIPYNdtk6
Ustedes, que me recibieron en cada tierra, en cada casa, en cada pueblo y ciudad. Que organizaron cada encuentro, cada marcha, cada volanteo. A ustedes, con quienes caminamos juntos, les debo todo. Mi gratitud es profunda y mi compromiso sigue intacto. Por ustedes y con ustedes, pueblo mío.
#NiUnPasoAtrás #CarolinaCorcho #PactoHistórico