Hay momentos que llegas a un punto... En el cual ya no sabes qué hacer para conseguir alimento para tu familia y para tus animales... Tengo bajo mi protección más de 39 gatos y perros que alimento a diario y... desde esta semana estamos en crisis...
Este pibe nunca votó chavismo. Es más, este pibe nunca llegó a votar. Sin embargo, salió a la calle a luchar por su libertad y la de su pueblo durante la dictadura de Maduro. Lo mataron con 17 años.
"La lucha de pocos vale por el futuro de muchos"
Hoy un español me dijo: “ustedes los venezolanos me han enseñado a vivir la vida mejor. A sonreír mejor, a bailar mejor. Y por eso soy feliz cuando ustedes son felices. Que nadie les quite eso.”
Just because you hate Trump doesn’t mean that Maduro is a good person. Before you write your opinion about our country, ask a Venezuelan citizen. I’m pretty sure that you have someone close.
Durante mucho tiempo me pregunté si esos discursos tan alejados de la realidad eran pura actuación o si realmente se los creía.
El “good night, happy new year” en ese contexto me terminó de cerrar algo: años rodeado de aplaudidores desdibujan la frontera entre la realidad y el propio discurso.
No es que no vea lo que pasa. Es que lo reinterpreta para evitar la caída de su yo.
Ahí entran las defensas narcisistas, con rasgos paranoides.
La captura no se vive como caída, sino como confirmación de poder:
“Si el enemigo más grande vino por mí, es porque soy importante, especial, temido”.
La humillación se transforma en grandeza simbólica.
Así el yo inflado no cae: se refuerza incluso en la derrota.
Cuando alguien así gobierna, esa megalomanía no se sostiene sola.
En este caso el precio lo pagó un país entero, obligado a sostener una fantasía de poder a cualquier costo.
Él mismo lo dijo alguna vez: lo que no lograra con votos, lo haría mediante las armas.
Los secuaces de Nicolás Maduro dicen que atacar Caracas es una barbaridad.
Les recuerdo cuando Hugo Chávez atacó la capital de su propio país para realizar un golpe de Estado y dejo casi 500 fallecidos.
Delcy, Balaguer y la lógica de la continuidad, por qué las potencias no imponen al líder popular tras la caída del dictador
Cuando un régimen personalista colapsa, ya sea por la captura de su líder, como ocurre hoy con Nicolás Maduro, o por su eliminación física, como sucedió con Rafael Leónidas Trujillo en 1961, surge una pregunta inevitable, ¿por qué no se impone de inmediato al líder opositor más popular?, ¿por qué no María Corina Machado hoy, o por qué no entonces el candidato con mayor respaldo popular en República Dominicana?
La respuesta no es moral ni ideológica, es geopolítica y de control del riesgo.
En Venezuela, Estados Unidos tenía capacidad material para neutralizar a Delcy Rodríguez, o para desconocer cualquier continuidad del chavismo y forzar una transferencia directa hacia la oposición. Sin embargo, no lo hizo. Al contrario, toleró, aunque no legitima, que Delcy Rodríguez, figura orgánica del régimen, quedara al frente del aparato estatal de forma provisional. Esto no equivale a respaldo político, sino a una decisión estratégica clásica, preservar continuidad administrativa, control de fuerzas armadas, cadena de mando y estabilidad mínima, mientras se diseña una transición.
La historia dominicana ofrece un espejo casi perfecto. Tras el asesinato de Trujillo, Estados Unidos pudo haber desplazado de inmediato a Joaquín Balaguer, figura íntimamente ligada al trujillismo, y haber impuesto otro liderazgo. No lo hizo. Joaquín Balaguer permaneció como presidente formal porque representaba la continuidad institucional del régimen sin Trujillo, permitiendo descomprimir tensiones, evitar una guerra civil y garantizar que el aparato estatal no colapsara.
El líder popular de la época no era Balaguer, ese líder fue Juan Bosch, quien gozaba de legitimidad social y respaldo democrático real. Sin embargo, Bosch no fue impuesto tras la muerte del dictador, llegó después, mediante elecciones en 1962, cuando el sistema estaba mínimamente estabilizado. Incluso así, fue derrocado al año siguiente, lo que demuestra que las transiciones no se ganan solo con legitimidad popular, sino con control efectivo del poder real.
Este patrón se repite, las potencias no colocan primero al líder más querido, sino al que reduce el riesgo inmediato. El líder popular representa ruptura, el continuista representa contención. En términos crudos, la estabilidad precede a la democracia, no al revés.
Por eso Delcy, como Balaguer, no es el futuro deseado, sino el amortiguador temporal. Y Corina, como Bosch, representa la legitimidad democrática, pero también el desafío al aparato que aún sobrevive. La transición real comienza después, no en el minuto cero del colapso del dictador.
La lección histórica es incómoda pero clara, las transiciones pactadas casi nunca comienzan con justicia plena ni con el líder más legítimo, sino con el mal menor que garantiza que el Estado no implosione. El riesgo no es reconocer esa lógica, el riesgo es confundir la fase de contención con el destino final
106 mujeres, como Sofía Sahagún y Emirlendris Benítez, 9 defensores de DDHH, como Javier Tarazona y Kennedy Tejeda, 86 extranjeros, como Yevhenii Trush y Angelique Corneille, 176 militares, como Igbert Marín, el adolescente G.R. siguen arbitrariamente detenidos. Son 863 personas.
Voy a decirlo sin rodeos: esto no va de Maduro. Va de quién ha gestionado su final y para qué. Cuando un presidente es apresado y no hay caos interno ni fractura visible en la cúpula, cuando no hay histeria militar ni sangre en las calles, estamos ante una operación controlada. Las revoluciones reales son ruidosas. Las transiciones pactadas son silenciosas.
Aquí no hay heroicidades ni épica. Hay negociación fría. Y la negociación no se hace con el pueblo, se hace con la élite que garantiza orden. Quien crea que Estados Unidos —o la estructura que marca la pauta— busca justicia, democracia o reparación histórica, no ha entendido cómo funciona el poder. Lo que se busca es estabilidad, acceso a recursos y cierre de un ciclo incómodo. Todo lo demás es decorado.
Por eso insisto: el elemento clave es la traición funcional del entorno de Maduro. No ideológica, no moral: funcional. La traición que se produce cuando se comprende que el régimen ya ha caído y que es mejor recolocarse que resistir. Ahí es donde entran nombres concretos, no por conspiración, sino por lógica de poder: Delcy Rodríguez, Diosdado Cabello, Vladimir Padrino López. No como salvadores ni como demonios, sino como gestores del aterrizaje.
El detalle verdaderamente inquietante, para mí, no es un vídeo ni una filtración. Es la calma reveladora. La calma de quien ya sabe que no va a caer al vacío. La calma de quien ha recibido garantías. Nadie está tranquilo en mitad de una tormenta si no tiene un refugio pactado. Esa serenidad no es inocente; es estratégica.
Y aquí viene lo más incómodo: las transiciones tuteladas no liberan países, los reordenan. Cambian el relato, redistribuyen poder, blanquean a unos y sacrifican a otros. El ciudadano no entra en la ecuación más que como coartada. Se le promete futuro mientras se decide el reparto en despachos cerrados.
Esto no va acerca de izquierdas o de derechas. Va de quién controla las riquezas, el dinero, las armas y la narrativa cuando se baja el telón. Y si el proceso avanza sin sobresaltos no es porque el sistema se haya humanizado, sino porque ya se ha pactado quién paga y quién se salva.
Lo demás es ruido. Y el ruido, casi siempre, es para que no mires dónde de verdad se está decidiendo todo. Seguiremos informando. Sin anestesia.
POR QUE EL GOBIERNO DE EEUU DECIDIO NEGOCIAR CON DELCY RODRIGUEZ?
1.- La estructura de poder en Venezuela cambió desde el sábado 3 de enero de 2026. Antes de esa fecha, el poder estaba dividido en cuatro grandes polos:
A.- Nicolás Maduro (junto a Cilia Flores)
B.- Diosdado Cabello
C.- Vladimir Padrino López
D.- Delcy y Jorge Rodríguez
2.- A partir del domingo 4 de enero de 2026, la estructura de poder se redujo a tres polos:
A.- Delcy y Jorge Rodríguez
B.- Diosdado Cabello
C.- Vladimir Padrino López
3.- El hijo de Maduro, Nicolás Maduro Guerra, al igual que los hijos y sobrinos de Cilia, están haciendo grandes esfuerzos para intentar conformar un polo de poder (para evitar ser arrasados como ocurrió con Tareck El Aissami) pero les va a costar mucho trabajo conseguirlo ahora que sus padres están presos en EEUU.
4.- Para lograr la TRANSICION HACIA LA DEMOCRACIA, el gobierno de EEUU (Donald Trump y Marco Rubio) entiende que es necesario llevar a cabo un proceso de negociación con uno de los factores de poder en Venezuela. Negociar con una de las tres facciones no es una tarea agradable, pero es inevitable.
5.- EEUU intentó organizar la transición con Vladimir Padrino López. En más de una ocasión, los enviados especiales de Donald Trump (tanto en el primer mandato como en el segundo) le ofrecieron a Padrino un acuerdo para que él se hiciera cargo del gobierno tan pronto como Maduro saliera del poder.
6.- Los enviados de Trump le ofrecieron a Padrino un acuerdo similar al que se le ofreció al general Augusto Pinochet en Chile. Pero Padrino López nunca cumplió. Todo lo contrario: se aferró al poder y traicionó los acuerdos que había suscrito junto con Maikel Moreno y otras importantes figuras del oficialismo.
7.- El ex ministro de Petróleo, Tareck El Aissami, a través de su principal testaferro, Samark López Bello, intentó acercarse al gobierno de EEUU para liderar la transición tan pronto de produjera la salida de Maduro. López conversó con figuras de la oposición para que lo ayudaran a conseguir el beneplácito de EEUU. Pero el gobierno norteamericano no aceptó. El Aissami estaba demasiado comprometido con los iraníes y con Hezbolá. Maduro se enteró de la jugada de El Aissami. El resto es historia.
8.- Durante el interinato de Juan Guaidó, la administración de Donald Trump tenía listo el plan para acabar con Maduro. Pero en aquel momento, la situación era más o menos parecida a la situación actual: Guaidó no tenía control ni poder sobre la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y EEUU no había logrado convencer a ninguno de los polos de poder dentro del oficialismo para que aceptaran liderar la transición.
9.- En enero de 2026, la situación cambió: EEUU aceptó a finales de 2025 el plan que le presentaron los hermanos Rodríguez (con la intermediación del Reino de Catar) para ellos liderar la transición. El plan era sencillo: EEUU saca a Maduro y Delcy Rodríguez se hace cargo del Palacio de Miraflores. Su hermano Jorge, en la presidencia de la Asamblea Nacional, será el Plan B. Si algo le pasa a Delcy, Jorge estará listo para hacerse cargo (así lo establece la línea de sucesión en la CRBV).
10.- Al sacar a Maduro del tablero, el presidente Donald Trump tenía sólo 3 opciones:
A.- Entenderse con Padrino López (descartado, no es confiable, y ya había traicionado un acuerdo).
B.- Entenderse con D. Cabello (Descartado)
C.- Entenderse con los hermanos Rodríguez.
11.- Trump y Marco Rubio decidieron jugársela con los hermanos Rodríguez. Delcy asumirá la presidencia como encargada, mientras su hermano Jorge (la verdadera mente maestra detrás del acuerdo) estará como caimán en boca de caño, a la espera de su oportunidad para ser Jefe de Estado.
12.- A nadie le agrada este tipo de acuerdos. Todo el mundo sabe quién es Delcy Rodríguez, y todo el mundo sabe quién es Jorge Rodríguez. La pregunta es: ¿las otras dos opciones eran mejores?
13.- Lo importante aquí es que Maduro ya no existe. Maduro está preso en EEUU. Y aunque la estructura del régimen dentro de Venezuela, se mantiene intacta (siguen teniendo el control de todo),la dictadura se encuentra herida de muerte y bajo amenaza. Ahora saben que Donald Trump está hablando en serio y que así como mandó a buscar a Maduro mañana puede mandar a buscar a otro.
14.- Hay una negociación, es cierto. Pero el régimen (Delcy) está negociando en situación de minusvalía (aunque sus discursos intenten mostrar lo contrario), mientras Trump negocia bajo una posición de fuerza.
15.- Delcy no la tiene facil: por un lado tiene a Trump, que la va a presionar para que cumpla lo acordado. Y por el otro lado tiene a Diosdado y a Padrino, que la miran de reojo, con desprecio y con desconfianza, porque saben que así como ella y su hermano entregaron a Maduro (porque fueron ello quienes lo entregaron), mañana también podrían entrergar a cualquiera de los dos (Padrino o Diosdado) para mantenerse en el poder.
16.- Esta película no ha terminado. Lo que vimos el sábado 3 de enero apenas fueron los trailers. La verdadera película está por comenzar.
Domingo 4 de enero de 2026.
Te enseño algunas de las calles más hermosas del mundo.
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1. La Rambla, Barcelona
El poeta español Federico García Lorca dijo una vez que La Rambla era "la única calle del mundo que desearía que nunca terminara".
18. Una historia sorprendente. En Estambul, Turquía, hicieron una estatua en honor al famoso gato callejero (Tombili) que solía sentarse en esta posición y observar a los transeúntes.
@nebadom Mi Mamá y yo estábamos cerca...
A nosotras nos ayudó a cruzar la Av Baralt un señor... Periodista... Con un chaleco beige.
Nos abrazó y nos cruzó hacia la Plaza Diego Ibarra.
Cuando llegamos a casa, vi en RCTV al señor en el piso, con un disparo en la cabeza 💔