A veces olvidamos que la vida ya nos abrazó con infinitos regalos: La familia, Los amigos, la fe, los pequeños milagros de cada día. No hace falta esperar algo extraordinario para sentirnos bendecidos, porque la mayor bendición es abrir los ojos y descubrir que ya lo somos.
Sé gentil. No dejes que el mundo te endurezca.
No dejes que el dolor te haga odiar.
No dejes que la amargura te robe la dulzura.
Siéntete orgulloso de que,
aunque el resto del mundo esté en desacuerdo, todavía crees que es un lugar hermoso.
Ser espiritual es vivir consciente de no hacer daño a nadie, honrar la libertad de cada ser, respetar sus procesos individuales y saber que la vida es tan sólo es un paso temporal.