¡Asco de uniforme y de supuestos "servidores públicos"! Salen a las calles a cazar ciudadanos, destrozar motos a traición y golpear a la gente como si fueran los dueños del país, para después andar paseándose con cara de cínicos y cobardes con placa. Son la burla más trágica de la ley: delincuentes con chapa protegidos por un sistema podrido. ¡Ya basta de esta porquería de abuso, exigimos castigo ejemplar y que paguen cada centavo de los daños que causaron!