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Echeverri travels today, as @CLMerlo reports.
BOMBAZO
River a detalles de cerrar a su último refuerzo. Francisco Álvarez aceptó la oferta contractual de River, que negocia con Argentinos Juniors en la forma de pago. El Millonario avanzó rápido ya que en las próximas horas se concreta la salida de Martínez Quarta al exterior.
Hablemos de River 2026/27.
Puntualmente, voy a hacer un análisis PROFUNDO y DETALLADO sobre el plantel y su armado.
No voy a hablar directamente del DT ni de la dirigencia; me voy a encargar de analizar solamente el plantel desde lo futbolístico.
Por eso, en este post repasaremos en detalle el plantel ya conformado, con todas sus virtudes y sus defectos.
Creo que para analizar realmente cómo quedó conformado el plantel de River hay que separar dos conceptos que muchas veces se mezclan: calidad y perfil. Porque un mercado puede incorporar mejores futbolistas y, aun así, no construir necesariamente un equipo mejor. Y esa es mi principal sensación después de analizar línea por línea este plantel: River aumentó considerablemente su calidad individual, especialmente en ataque, pero varias de las necesidades que tenía antes de comenzar el mercado siguen exactamente en el mismo lugar.
El problema de fondo, para mí, está en cómo se seleccionan los futbolistas. Muchas veces parece priorizarse rendimiento por encima de perfil, cuando son dos cosas completamente diferentes: el rendimiento te muestra qué tan bien está jugando un futbolista dentro de determinado contexto; el perfil te muestra qué hace, cuáles son sus características y, fundamentalmente, cómo puede encajar dentro del equipo. Podés traer a un futbolista mejor que el que ya tenías y, sin embargo, no solucionar absolutamente nada si sus características vuelven a redundar sobre aquello que ya existe.
Empezando por la DEFENSA, River tiene buenos nombres e incluso mejoró considerablemente su jerarquía individual, pero sigue sin solucionar probablemente su mayor déficit del semestre pasado: la defensa del área.
Otamendi, Martínez Quarta e incluso Rivero son centrales con una tendencia bastante agresiva a la hora de defender. Les gusta abandonar la línea, anticipar, perseguir y defender hacia adelante. La diferencia es que Otamendi es, para mí, un defensor agresivamente bueno: interpreta muchísimo mejor cuándo saltar, cuándo anticipar y cuándo atacar al poseedor. Martínez Quarta, teniendo una naturaleza parecida, suele equivocarse bastante más en esos cálculos. Pero el problema no es necesariamente que sean agresivos, sino que River acumula futbolistas con esa característica sin tener como contrapeso a un central especialmente dominante defendiendo su propia área: más paciente, más posicional, fuerte en el juego aéreo y preparado para proteger los espacios que dejan los compañeros cuando salen.
Y esto no es un detalle. River perdió o complicó durante los últimos meses partidos en los que el rival prácticamente no necesitó producir demasiado para hacerle daño. Barracas o Aldosivi en este segundo semestre son los ejemplos más claros, pero pasó durante buena parte del semestre anterior: equipos que generan poquísimo encuentran una llegada aislada, un centro, una segunda pelota o una situación dentro del área y River la defiende mal. No necesariamente necesitabas un central individualmente superior a Otamendi: necesitabas uno que complementara lo que ya tenías.
Por eso nombres como Matías Moreno o Zaid Romero podían tener sentido incluso sin considerarlos defensores extraordinarios. No porque necesariamente fueran mejores que los centrales actuales, sino porque respondían mejor a una necesidad específica del plantel. Y esto resume bastante bien mi crítica: muchas veces no necesitás incorporar al mejor jugador disponible, sino al futbolista que haga mejor aquello que tu equipo no puede hacer.
Además, esa agresividad defensiva tiene consecuencias cuando River presiona alto. Si tus centrales tienden a saltar y Aníbal Moreno, que también es agresivo sin pelota y cubre muchísimo terreno, abandona su posición para perseguir o corregir, podés formar un triángulo defensivo extremadamente agresivo. Cuando el timing es correcto, River puede ahogar al rival (como vs. Rosario Central en semis). Cuando alguien llega tarde, empiezan a aparecer espacios enormes. Otamendi compensa muchísimo por lectura, pero en general sigue siendo un aspecto a observar.
Ahora hablemos de los laterales…
Acuña sigue siendo uno de los mejores jugadores del equipo y además cumple un papel creativo enorme. Con la llegada de Ortega, vi a mucha gente marcando la posibilidad de que pueda jugar eventualmente en el mediocampo, sí, pero convertir eso en el plan principal del equipo me parecería un error: moverías a uno de tus mejores futbolistas de la posición donde mejor rinde para hacerle lugar a un lateral inferior y, además, le agregarías responsabilidades que podrían alejarlo de una de las cosas que River más necesita de él: generar ventajas, encontrar pases profundos y producir situaciones desde izquierda.
Por derecha, Montiel ofrece garantías, pero el cambio que hicimos con Bustos-González sí me parece una pérdida de calidad. Incluso siendo suplentes, la idea de traer simplemente un futbolista “cumplidor” tiene un problema: el suplente existe precisamente porque eventualmente va a tener que jugar y, cuando lo hace, no suele rendir bien, como le pasó a Bustos con Belgrano. Y cuando eso ocurre en un partido importante, necesitás que tenga nivel suficiente. Si no podés mejorar significativamente a Bustos, es mejor quedarse con un juvenil o traer a alguien capaz de competir realmente con Montiel.
Pero donde más dudas tengo es en el MEDIOCAMPO.
Paso a explicar…
River acumuló una cantidad enorme de mediocampistas que pueden ocupar diferentes alturas entre el #5 y el #8, pero cuya relación con la pelota termina siendo demasiado parecida. Aníbal Moreno, Vera, Arambarri, Silva y Andrada: con matices evidentes entre todos, ¿cuántos son verdaderamente especialistas en romper líneas mediante el pase? ¿Cuántos reciben y tienen como primera intención encontrar al compañero dentro del bloque? ¿Quién activa al #10, al mediapunta o al delantero con un pase vertical? ¿Quién está dispuesto a perder cinco pelotas si eso significa que la sexta puede dejar a un compañero de frente al arco?
Creo que Andrada, que es uno de los refuerzos, mejora a Vera, Arambarri (mal traído) y a Silva. Es alguien que ayuda mucho al equipo a progresar. Algo en donde también salimos ganando con su incorporación es que es un mediocampista muy intenso, que cubre mucho terreno, algo que le vendrá excelente a Moreno para no hacer todo el trabajo defensivo solo y que viene muy bien pensando en los partidos en donde Ortega sea titular en el lado izquierdo; ya que este es bastante flojo defensivamente y, en general, creo que el ex-Vélez puede ayudar un poco a defender mejor la frontal del área y esas situaciones.
El problema con Andrada —que no es responsabilidad de él— es que no me parece el tipo de mediocampista que se pueda hacer cargo de forma solitaria y consistente de hacer progresar al equipo; es bueno haciéndolo, pero depender únicamente de él no me hace mucha ilusión, especialmente en fases decisivas.
Por eso River armó mal el mediocampo, porque no solo compró/tiene muchos futbolistas en la misma posición, sino que tampoco tiene a un líder organizador que se haga cargo de buscar al delantero centro o al #10.
River acumuló demasiados #5/#8, pero a pesar de eso, mejoró la calidad de la posición, sin necesariamente cubrir las carencias.
Ahora sí, hablemos de THIAGO ALMADA.
River necesitaba a un #10, eso está claro.
Pero acá hay varios detalles, así que empecemos por lo bueno: Almada es un muy buen atacante, muy, incluso más cuando juega en América, ya que le sienta muy bien jugar en este continente y parece ser su lugar en el mundo.
Con él, todo el equipo —principalmente el ataque— se ve profundamente mejorado en términos de calidad, pero no precisamente en lo que necesitás.
Almada no es un volante súper creativo y tampoco es el tipo de jugador del cual un equipo puede tener dependencia. Circunstancialmente podemos verlo, pero en general no es un #10 que filtre pases constantemente y habilite a sus compañeros así.
En Botafogo, el que se hacía cargo del equipo y era la manija creativa era Savarino y Luiz Henrique.
En Lyon, jugaba junto a Cherki.
Y en Argentina siempre se destacó por ser el mejor socio de Messi.
En los equipos donde brilló, siempre era una excelente segunda guitarra, que explotaba en el último tercio y tenía un buen 1v1. Ahora, tiene la primera oportunidad en su carrera de hacerse cargo de un equipo a nivel creativo, un desafío para él, pero un pequeño riesgo para River, ya que Almada no es alguien que haya hecho esto.
El mediocampo, entonces, tiene cantidad y tiene buenos futbolistas (mejoró la calidad), pero poca variedad y poco cubrimiento de necesidades. Y eso también afecta al banco: cuando el partido pide algo diferente, ¿qué tan diferente es realmente aquello que podés meter?
A todo esto hay que sumarle algo fundamental: River no solamente no incorporó todavía suficiente creatividad, sino que perdió futbolistas que la aportaban. Quintero podía entrar en un partido cerrado, recibir una pelota y cambiar completamente la dinámica mediante una sola acción. Kendry Páez, con sus problemas y particularidades, también era otro jugador técnicamente preparado para crear desde tres cuartos. Incluso Lencina. Si esos perfiles salen y no los reemplazás, no solamente mantenés una debilidad: en determinados aspectos podés empeorarla.
Y eso conecta directamente con la DELANTERA.
Acá sí creo que River elevó muchísimo la calidad. Probablemente sea la línea donde más mejoró. Ángel Correa es un futbolista de enorme jerarquía y, además, desde armado de plantel ofrece algo valiosísimo: versatilidad. Puede jugar como mediapunta, segundo delantero, extremo por cualquiera de los dos lados e incluso eventualmente como 9. Beltrán también eleva muchísimo el nivel técnico, cae mejor a recibir, puede asociarse y generar situaciones. Freitas, aun siendo naturalmente un segundo delantero, tiene una capacidad para atacar espacios que puede permitirle desempeñarse como referencia de una manera diferente. Almada —jugador del que ya hablamos, pero está bien contarlo como atacante— también mejora la calidad enormemente.
River tiene más talento arriba. El problema es que nuevamente calidad y necesidad no son necesariamente sinónimos.
El caso Borré me parece clarísimo. River necesitaba un 9 dominante dentro del área, autosuficiente, capaz de producir situaciones incluso cuando el funcionamiento colectivo no acompañara y, fundamentalmente, capaz de transformar poco volumen en muchos goles. Un delantero al que puedas alimentar, pero que también pueda sobrevivir cuando no lo alimentás.
Borré nunca fue exactamente eso.
Su mejor versión en River apareció dentro de un equipo que generaba una cantidad enorme de situaciones. Ese River podía permitirse que su delantero fallara porque probablemente cinco minutos después iba a volver a ponerlo frente al arco. Además, Borré potenciaba enormemente al equipo mediante presión, movimientos, apoyos, asociaciones y trabajo alrededor de otros atacantes. Era excelente dentro de ese ecosistema.
Pero este River no genera aquella cantidad de situaciones. Y el Borré actual tampoco es el Borré de 2018/2019. Por eso resulta extraño que, teniendo una necesidad tan específica, la respuesta haya sido justamente un delantero cuya principal virtud no es aquello que más necesitabas.
Y cuando mirás todo el ataque aparece otra cuestión: Borré, Beltrán y Correa, aun pudiendo ocupar el puesto de 9 en diferentes momentos, tienen mucho más de segundos delanteros que de referencias dominantes dentro del área. Freitas también parte conceptualmente de ese molde aunque ataque espacios muchísimo mejor. Tenés varios futbolistas capaces de jugar alrededor de un 9, asociarse con él, generar movimientos y crear ventajas. ¿Pero quién es ese 9?
Ese es el agujero.
River necesitaba un delantero que pudiera quedarse arriba, que baje a jugar, sí, pero que sepa dominar el área, atacar centros, convertir de manera consistente y eventualmente fabricarse una situación solo (autosuficiencia). Un perfil tipo David Romero, Fede Viñas o Gondou habría respondido mucho más naturalmente a esa necesidad.
También sigue faltando otro perfil ofensivo: el híbrido entre extremo y 10. Un jugador capaz de recibir abierto, atraer al lateral, cerrarse, convivir en tres cuartos y generar chances desde ahí. Antes River necesitaba especialmente ese futbolista de un lado porque del otro podía aparecer Quintero. Después llegó Kendry, curiosamente para ocupar zonas relativamente similares a Juanfer. Ahora salieron ambos y el problema que tenías en la izquierda, lo solucionaste con Almada, pero ahora el hueco está en la derecha por la salida del colombiano y el ecuatoriano.
Pereyra puede generar desequilibrio mediante conducción y Correa seguramente pueda resolver muchísimo por pura calidad individual, pero ninguno representa exactamente ese perfil creativo. Y nuevamente terminamos dependiendo muchísimo de Acuña para producir desde atrás o esperando que Correa/Beltrán inventen ventajas desde talento individual.
Por eso mi lectura final del plantel es la siguiente:
Creo que River va a hacer MEJOR muchas cosas que ya hacía bien. Tiene más calidad ofensiva (Almada, Correa, Beltrán). Tiene más jugadores para presionar (Arambarri, Correa, Beltrán, Borré). Puede ser mucho más peligroso en transición (Almada es perfecto para esto). Correa, Beltrán y Freitas deberían aumentar muchísimo el potencial cuando el partido se rompe y aparecen metros.
Pero al mismo tiempo tengo la sensación de que River puede seguir haciendo IGUAL O PEOR varias de las cosas que ya hacía mal: defendía mal su área: sigue sin incorporar un central especialmente dominante ahí. Tenía problemas para romper bloques bajos: sigue sin tener suficiente creatividad desde el mediocampo. Le faltaban futbolistas que arriesgaran con el pase: prácticamente sigue dependiendo de excepciones. Necesitaba variedad en el medio: volvió a acumular perfiles relativamente parecidos. Dependía demasiado de determinados futbolistas para generar chances: perdió a Quintero y Kendry sin incorporar claramente ese tipo de creatividad. Necesitaba un 9 autosuficiente y dominante dentro del área: incorporó a Borré, un delantero cuyas mejores virtudes aparecen justamente fuera de esas características. Necesitaba un híbrido extremo/10: tampoco llegó.
Entonces sí: River tiene un plantel con mayor calidad. Correa mejora muchísimo. Beltrán mejora muchísimo. Otamendi mejora jerarquía defensiva. Arambarri puede ser individualmente superior a jugadores que estaban anteriormente. Almada mejora el ataque también. Pero armar un plantel no consiste en juntar la mayor cantidad posible de buenos futbolistas; consiste en conseguir que las fortalezas de uno compensen las debilidades del otro.
Que si tenés un central que salta, tengas otro que proteja. Que si tenés un mediocampista que ataca espacios, tengas otro que pueda encontrarlo. Que si tenés segundos delanteros que se asocian, tengas un 9 que domine el área. Que si tenés jugadores que corren, tengas jugadores que sepan cuándo y dónde hacerlos correr.
Y ahí está mi principal duda con River: subió considerablemente el piso individual del plantel, pero no estoy seguro de que haya aumentado en la misma proporción su complementariedad.
Por eso creo que este equipo va a ser mejor en presión y transición, porque incorporó futbolistas que potencian justamente esas situaciones. Pero cuando tenga que defender su área durante cinco minutos, cuando enfrente a diez jugadores detrás de la pelota, cuando necesite encontrar un pase que nadie ve o cuando solamente tenga dos situaciones claras en 90 minutos, probablemente vuelvan a aparecer muchos de los mismos problemas.
Pero bueno, creo que llegué al final…
Puedo estar equivocado como lo estuve mil veces, pero esa es mi lectura del plantel de River ACTUALMENTE y de cómo está confeccionado.
Si llegaste hasta acá, te abrazo y te agradezco.
Quiero que compartas tu opinión obligatoriamente, voy a estar leyendo a todos.
Es oficial, el "mercenario" Quintero firmó contrato con el DIM, donde va a cobrar dos veces menos que en River y tres veces menos que las ofertas que tenía de Brasil, Arabia y la MLS.
No quería plata, quería jugar al fútbol. Y el técnico de River le dijo que no era su prioridad.
"A GUILLERMO LOS DE BOCA NUNCA LO VAMOS A OLVIDAR Y LOS DE RIVER MENOS..." Este hincha del Xeneize habló sobre lo que significa Barros Schelotto.
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