¿Quién mató a Mari Carmen?
Quienes me seguís desde hace tiempo sabéis que tengo un máster en Neuropsicología. Para las prácticas las circunstancias de la vida terminaron llevándome a trabajar en dos centros de día diferentes para personas mayores.
Lo cuento no para revestirme de una autoridad que no me corresponde, sino para dejar claro que he convivido profesionalmente con personas ancianas.
Aun así, no hace falta creerme a mí. En la Cadena SER ya intervino un gerontólogo para explicar algo bastante elemental: una persona anciana no muere, en sentido clínico, «de ansiedad y agotamiento».
La ansiedad, el estrés o el cansancio pueden agravar patologías previas, precipitar una descompensación o empeorar de manera dramática una situación de fragilidad, pero la causa médica de la muerte será otra.
Mari Carmen falleció después de permanecer unos quince días ingresada. Según ha contado su propia familia, fue sedada, y antes de la sedación pudo despedirse de sus seres queridos. Ese dato indica que el equipo médico era consciente de que se encontraba ante una situación clínica muy grave, probablemente irreversible.
No conocemos su historia clínica, de modo que sería irresponsable afirmar qué enfermedad padecía o cuál fue exactamente la cadena de acontecimientos que condujo a su muerte. Sabemos que se ha hablado de un fallo multiorgánico.
Un fallo multiorgánico no aparece porque una persona esté estresada o cansada: significa que varios órganos vitales empiezan a fallar y suele producirse como consecuencia de una enfermedad grave, una infección, una descompensación severa... o un proceso previo.
¿Pudo influir el estrés que Mari Carmen sufrió durante las semanas anteriores? Por supuesto. En una persona de 87 años, especialmente si ya existe fragilidad o alguna patología previa, un episodio de estrés intenso puede actuar como factor precipitante o agravante. Puede alterar el sueño, el apetito, la tensión arterial, el ritmo cardiaco y contribuir a descompensar enfermedades que hasta entonces estaban relativamente controladas.
Pero una cosa es decir que el estrés pudo contribuir a empeorar su estado y otra muy distinta afirmar que Mari Carmen murió «de estrés y agotamiento» o que «la mató la derecha»,.
Para sostener cualquiera de esas afirmaciones haría falta conocer su historia clínica, la causa médica de la muerte y la cadena causal concreta que condujo hasta ella. Y no la conocemos.
Lo que sí sabemos es que Mari Carmen se convirtió, antes de morir, en un símbolo político.Y eso explica en buena medida lo que estamos viendo ahora. Una victima identificable, una injusticia fácil de explicar, imágenes televisivas, emoción y la posibilidad de señalar a un adversario.
En un desahucio no hace falta que la persona desahuciada esté en la vivienda puede estar su abogado o cualquiera que actúe en su representación. Pero necesitaban LA FOTO.
Por eso esas doscientas personas que estaban congregadas ante su puerta no le dijeron algo tan simple como "Mari Carmen, te ofrecemos la casa de una de nosotras" o "vete a casa de tu primo Vicente" o "vete a una de las soluciones habitacionales que te han propuesto", " vete a una residencia porque estás enferma y necesitas cuidado constante".
Les importó un comino el grado de deterioro estado de salud de Maricarmen y decidieron que se quedara allí hasta el final.
Por la foto.
Mari Carmen atravesó un pasillo. dentro de una marea de gente como se ve wn las fotos. A cada lado había doscientas personas gritando y un sinfín de fotógrafos con flashes. Una mujer enferma y agotada sometida a una experiencia que ni siquiera una persona joven podría haber aguantado bien.
Todo por una foto. Le hicieron quedarse hasta el final, incluso si podía haber estado su abogada, incluso si tenía a dónde ir, circunstancia que otros desahuciados no disfrutan
Que ahora tengan la desfachatez de decir que le mató la derecha me parece sintomático de la enorme manipulación emocional a la que nos han sometido
@navedelmisterio@edgar_lledo Iker, me encanta vuestro sentido del humor. Seguramente fue hecho con mala intención, pero justo como debe de ser, en vez de sentiros ofendidos lo compartís y riéndoos de vosotros mismos hacéis la mejor y más saludable publicidad. ¡chapeau!
MENTIRA. ELON MUSK NO GANA ESO. Elon Musk tiene ocho empresas que dan de comer a 155.000 empleados, y sus ocho empresas facturan ese dinero.
Irene "populista " Montero gana 140.000 euros al año, PARA ELLA SOLITA