No puedo creer que las comunicaciones del presidente de la nación sean una miscelánea falopa constante, como puede ser que reaccione a lo que pasa en Luzu, debiera estar tapado de laburo
Empece a hablar de que haría si mis sobrinos hipoteticamente se enojaran conmigo y me puse a llorar. Los sobrinos también son hipotéticos porque mis hermanos no tienen hijos 🤣
Amo que nuestra generación haya podido romper con el prejuicio de que si estabas tatuado no ibas a conseguir trabajo. Ahora nadie puede conseguir trabajo, no importa si estas tatuado o no
Sentados en corro, merendábamos besos y porros.
Y las horas pasaban deprisa, entre el humo y la risa.
Te morías por «volver con la frente marchita», cantaba Gardel.
Y entre citas de Borges, Evita bailaba con Freud.
Ya llovió, desde aquel chaparrón hasta hoy.
Iba cada domingo a tu puesto del Rastro a comprarte
carricoches de miga de pan, soldaditos de lata.
Con agüita del mar andaluz, quise yo enamorarte,
pero tú no querías más amor que el del Río de la Plata.
Duró la tormenta hasta entrados los años ochenta.
Luego, el sol fue secando la ropa de la vieja Europa.
No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca, jamás, sucedió.
«Mándame una postal de San Telmo; adiós, ¡cuídate!».
Y sonó, entre tú y yo, el silbato del tren.
(...)
Aquellas banderas de la patria de la primavera
a decirme que existe el olvido, esta noche han venido.
Te sentaba tan bien esa boina calada, al estilo de El Che
Buenos Aires es como contabas, hoy fui a pasear,
y al llegar a la Plaza de Mayo me dio por llorar
y me puse a gritar: ¿dónde estás?
Y no volví más a tu puesto del Rastro a comprarte
corazones de miga de pan, sombreritos de lata.
Y ya nadie me escribe diciendo «no consigo olvidarte:
ojalá que estuvieras conmigo en el Río de la Plata».
Te chupaban. Te electrocutaban los genitales. Te los cortaban. Te los quemaban. Introducian ratas por el ano o la vagina "el rectoscopio" para que te comieran por dentro. Te violaban. Te robaban a tus hijos. Te tiraban atado desde un avión. Hijos de puta. Ningún olvido ni perdón