Este hombre y su caballo presenciaron un momento mágico que solo el arte de la naturaleza puede darnos…
Así fue cuando después de una sequía el agua volvió a su cause para dar vida a su alrededor.
El arte de la naturaleza.
En 30 años he visto de todo, pero esta es, sin duda alguna, una de las devastaciones públicas más educadas, elocuentes y basadas en hechos que he presenciado.
Lo cortez no quita la valiente, pero de fijo sí lo pachuco.
Aprendamos de Don Gustavo Román