La violencia extrema y desmedida que están sufriendo nuestras niñas, niños y adolescentes es aberrante.
La sensación es de absoluta vulnerabilidad.
Es una emergencia nacional.
sonaré como una vieja pero que vuelvan los valores tradicionales q es eso de estar de vestido de lentejuelas y championes en una fiesta chicas no se quien les dijo q quedaba bien pero les mintió!!!!