Acompáñame a ver esta triste historia del pasado, con una familia cuyos miembros sonreían ante el sepia que los retrataría y hoy quedan solo rastros del beige desintegrándose
Ozzy, tú sí eras un influencer, sin necesidad de un smartphone.
Siempre tuve la ilusión de escucharte cantar en vivo.
Tengo un sueño más frustrado.
Hoy no puedo escucharte cantar sin sentir dolor.
Durante tu despedida, sabía que te irías a los pocos días.
Le temo a mi intuición.
A Cangrejo lo vi en concierto hasta que me cansé.
Tengo su autógrafo en un set list de un concierto en el Molino de La Seguridad Nacional. Me firmó también el disco de la S.N.
Recuerdo lo patán que fue conmigo cuando le mostré grabaciones de una banda que tenía.
Muy punk siempre.