Nunca hubo competencia.
Ella ya tenía elegido a quien nunca haría ni la mitad de lo que tú hiciste.
Tú te desvelabas por sus mensajes, él la ignoraba, y aún así lo amaba.
Porque tratándose de mujeres, no importa cuantas virtudes tengas, si no eres él, no eres nadie.
Y justo así voy a alejarlos a todos, hasta que nadie quede, hasta que a nadie le importe. Porque eso es lo que merezco.
Ojalá poder irme antes. Ojalá ojalá ojalá
Y si es verdad que existes, y si es verdad que me creaste, y si es verdad que soy tu imagen y semejanza, debes ser el bastardo más grande de la historia.
Por qué llevaría tú obra el odio que tanto castigas, un ser cargado de rencor, manos sucias y deseos de muerte. ¿Por qué?