Agradezco que existan este tipo de declaraciones del vende motos porque solito se hunde.
Este cabrón no va a oler una silla presidencial pero ni a kilómetros porque está lejos, muy lejos del pueblo pensante y votante.
Oye, @SECSonora@AlfonsoDurazo, dejaré esto por aquí, aunque ya tienen múltiples reportes.
Qué preocupante y lamentable las condiciones en las que se encuentra la Secundaria General “Luis Donaldo Colosio”, en la colonia Las Isabeles.
UNA SEMANA de clases y así están. No por nada, madres y padres de familia anunciaron que cerrarán la escuela el próximo lunes.
Piden la presencia de @cepcsonora para atender esta situación.
Por cierto, si tienen más casos como este, agradeceremos que nos los hagan llegar, por favor.
#CurculaEnRedes#Viral
El papá del año
A veces, detrás de una mochila nueva hay mucho más que una compra.
Hay horas bajo el sol, cansancio, manos lastimadas, ropa llena de polvo y un padre que, aun después de una larga jornada, piensa primero en sus hijos.
Quizá ellos solo vean una mochila, unos cuadernos y unos colores nuevos… pero algún día entenderán que ahí también iba cargado el esfuerzo, el sacrificio y el amor de alguien que hizo todo lo posible para que no les faltara lo necesario para ir a la escuela.
Valoremos a esos padres y madres que, aun cansados, siguen caminando por el futuro de sus hijos. ❤️
#AmorDePadres #RegresoAClases #ElEsfuerzoTambiénEsAmor
Ante el cobarde asesinato de mi amigo Honas Meléndez, de su esposa embarazada, de su hija de tres años y de una joven de 21 años, quizá lo más cómodo sea decir: “fue un psicópata”.
Encerrar el horror dentro de una sola mente nos permite colocarnos a salvo, del lado de los normales. En el crimen también murió el perrijo de la familia y sobrevivió un niño de seis años, quien hoy despertó huérfano y tendrá por siempre el horror de haber presenciado cómo su familia fue ultimada.
El responsable es responsable por entero. Nada de lo que una sociedad tolere disminuye su culpa ni convierte el asesinato en inevitable.
Pero una persona no llega de un día para otro a mirar a una mujer embarazada, a una niña, a un hombre y a un animal como si fueran cosas que podían eliminarse por dinero o venganza.
Para llegar hasta ahí tuvo que desaparecer algo mucho antes: el reconocimiento de que la vida del otro es tan válida como la propia.
La inhumanización no sucedió anoche; lleva años formándose, alentada por una cultura inhumana en la que conviven nuestros hijos hoy.
El horror no comienza con un arma. Comienza cuando la crueldad se confunde con el carácter, cuando humillar da prestigio, cuando dominar parece poder, cuando el dolor ajeno se vuelve entretenimiento en redes sociales, y construimos canales de amarillismo que rápidamente se vuelven los más vistos, y la impunidad en la que vivimos enseña que destruir a otro no tiene consecuencias y que el gobierno está aliado con los malos.
Vemos el precipicio. Pero no vemos lo que nos condujo hasta el borde.
Nos conviene llamar “monstruo” a quien mata porque los monstruos parecen venir de otro mundo. Pero los asesinos nacen, crecen y aprenden entre nosotros. Una sociedad no aprieta el gatillo, pero puede ir quitándole peso moral a la vida ajena hasta que alguien llega a sentir que tiene derecho a quitarla.
Por eso, este crimen no solo exige un castigo. Exige un espejo.
Que haya justicia para Honas, para su familia y para todas las víctimas. Pero que el culpable no se convierta en nuestra coartada para hacernos sentir inocentes.
Solo pienso en el terror de morir presenciando cómo ultiman a tu esposa embarazada y a tu hija, y en la angustia de que no encuentren a tu hijo. Nadie merece morir así.
Eso me hiela el corazón solo de pensarlo. Porque si esto le pasó a Honas, en este país, nos puede pasar a cualquiera que viva aquí.
La pregunta no es únicamente quién pudo hacer algo así.
La pregunta verdaderamente incómoda es:
¿Qué formas de violencia e inhumanización estamos normalizando hoy sólo porque todavía no producen cadáveres?
Lloro la terrible tragedia no solo la de Honas, sino también la de su familia, de sus padres, de sus hermanos de CVII, de sus amigos, de sus fans. Y de todos los que alguna vez conocimos el buen corazón que él tenía.
Y, como muchos, también me pregunto:
¿Cómo permite Dios este tipo de atrocidades?
Pero la pregunta que más me indigna es: ¿cómo permite México que esto pase?
Para los que dicen que Yahir ya no agunta, aquí el mismo deja claro que está más firme que nunca y que tiene motivos para seguir dentro, su familia es su motor y el no vaba desistir.
FIRMES CON YAHIR
#yahir#LaCasaDeLosFamososMéxico