Estoy en una etapa de mi vida en la que si tengo que dejar de remar vínculos lo hago, el destino siempre te prepara para cambios en la vida, y no para estar detrás de nadie. Hoy eligió mi paz mental y mi pequeña familia, el que tenga que estar va a estar.
El que perdona está en el cielo, a mí me van a pagar cada lágrima derramada, cada humillación y cada gilada que hablaron. Les juro por mi vida, que me las voy a cobrar a tooodas