Ganar una Copa del Mundo es un logro enorme, pero son muchos los futbolistas que lo han conseguido a lo largo de la historia. Concretamente, 471. Te suenan los nombres de Peter Bonetti, Felice Borel, Paul Mebus o Virginio Rosetta? No? Pues ellos también son campeones del mundo.
Ser el mayor goleador en la historia del fútbol, en la historia de la Champions League, en la historia del fútbol de selecciones, en la historia del Real Madrid, en la historia de las Eliminatorias, en la historia de la Eurocopa… eso solo lo ha conseguido un ser humano de este planeta en el que convivimos más de 8.000 millones de personas.
Rendíos ya. Estáis golpeando vuestra cabecita contra una pared de acero.
Lo acepto: amo a la Selecta. Se que es una mierda, se que jamás cambiará, sufro cada jugada, cada minuto, cada partido, pero tengo la esperanza, la fantasía quizá, que algún día Dios verá a estos muertos y les dirá aquello que está escrito en Juan 5:8.
Hoy es una prueba más de lo jodidísima que es esta competición, de lo difícil que es llegar a la final y ganarla. De la cantidad de factores propios, externos y aleatorios que hay que superar para triunfar en ella.
Cada año que pasa, cada torneo que pasa, cobra una nueva dimensión lo que hizo el Real Madrid en 2016, 2017 y 2018. Fue surrealista. Fue extraterrestre. No volveremos a ver algo así. JAMÁS.