qué curioso: puedes perdonar lo imperdonable de alguien, pero cuando esa persona recibe de ti una fracción de lo que te hizo, de pronto ya no existe el perdón ni el contexto, y te convierten en el villano de su propia historia
Aceptar menos de lo que merecemos moldeamos una mala persona dentro, no recordamos el valor que tenemos ahí es donde el desinterés y desprecio le hace creer a tu mente que es suficiente recibir eso para ti
Echar de menos a alguien que te importa no es dependencia emocional. Preferir la compañía a la soledad no es dependencia emocional. Que te cueste poner límites, soltar e irte no es dependencia emocional. Y que tu estado de ánimo dependa de cómo están tus relaciones tampoco. Que valorar, anhelar y sufrir por la conexión con el otro no significa que estés roto. Es la prueba más clara de que eres humano aunque la sociedad te impida verlo.