Que decir, no? Messi es nuestro nexo con la infancia. Todo lo que uno cree que se pierde al crecer este tipo lo sigue generando. La misma emoción, la misma sorpresa, la misma felicidad. Queda seguir disfrutándolo, hasta donde el quiera.
Dentro de cada gordo mundialista hay una lucha entre las ganas del resultado que puso en el prode y las ganas de ver perder a los equipos que desprecia.
El Indio un día agarró un cuadernito, una birome y escribió “si mis minutos parecen siglos cuando te vas es porque al quedarme solo veo toda mi idiotez” así como si nada.
No me olvido más. Viendo el partido en un J7 Prime, en el rato libre hasta entrar a educación física. Lo que gritamos estos goles.
Alemania afuera en grupos y Son se salvaba de la colimba (a que le daba bola no)