Ya tomé una decisión; esta vez guardaré silencio y dejaré que todo fluya como tenga que pasar; me cansé de luchar por personas que no hacen lo mismo por mí y entendí que nadie pierde a quien ama de verdad, solo dejan ir aquello que nunca supieron valorar.
Decidí ver la vida con amor. Dejé de sobrepensar lo que no controlo, de hacer más grandes los problemas. Entendí que la vida no es lo que me pasa, sino cómo lo afronto. Yo elijo la paz, la gratitud y el amor, porque sé que lo que doy, vuelve y todo lo que pasa me ayuda a crecer.