Los franceses llaman “antifútbol” a Paraguay, pero tuvieron que juntar a jugadores de 50 nacionalidades diferentes para poder tener una selección.
El chiste se cuenta solo.
Yo si creo que la gente puede cambiar, porque yo lo hice. Cambié mi forma de pensar, mi manera de ver la vida, mi actitud, mi entorno, mis creencias, mis hábitos, mis emociones, mis límites, hasta mis prioridades. Cambié a ser mejor persona.