@carlos_olivera Claro, la experiencia de usuario debería ser superior no inferior, parece que se apresuraron a lanzar el producto sin pruebas reales con clientes
Estimado Sr. Espinoza, presidente a.i. del Banco Central.
Me dirijo a usted con una inquietud sobre parte de su conferencia de hoy, cuatro días después del anuncio por parte de Hacienda sobre el cambio de régimen cambiario en el país y lo que esto implica.
Usted ha afirmado que lo sucedido no constituye una devaluación, “como dicen algunos opinadores”, porque se trataría solamente de un ajuste contable/financiero, ya que la devaluación real ya se había dado, y que por tanto no tendría impacto negativo alguno en la economía.
Le ofrezco mi perspectiva para ayudar a la ciudadanía a comprender mejor el escenario que atravesamos.
Por cierto, y antes que nada, déjeme decirle que la medida de devolver los depósitos en dólares en dólares —y no en bolivianos— a quienes los depositaron en el sistema, es acertada, así como hacerlo en plazos. Esto evitaría repetir el episodio de desdolarización forzosa de hace más de 40 años bajo el gobierno de la UDP, cuando aquel intento de sostener un tipo de cambio fijo fracasó reiteradamente, entre otras razones, por la falta de disciplina fiscal que lo acompañó. Me alegra que la lección de no convertir de facto los depósitos en dólares a bolivianos de la noche a la mañana haya sido aprendida.
Sin embargo, entiendo también que el éxito de la devolución gradual de depósitos en dólares al público no depende enteramente de su voluntad, puesto que usted no es la principal autoridad en materia de política económica, y que depende en muy buena medida de los acuerdos que el Órgano Ejecutivo establezca muy próximamente con el FMI a cambio de financiamiento y, por tanto, del fortalecimiento de las reservas.
Ahora bien, volviendo a lo que hoy nos ocupa: considero que esto sí constituye una devaluación real, concretamente en el sistema bancario y financiero, porque los mencionados ajustes contables/financieros tienen efectos reales —aunque más de un analista respalde sus declaraciones en el sentido contrario. Es cierto que la depreciación ya se había manifestado en la economía real, en el tipo de cambio paralelo y en los precios. Pero el sistema financiero es también parte constitutiva de esa misma economía, y en él la revalorización aún no se había reconocido formalmente. Decir que no hubo devaluación porque ya estaba “descontada” en otros mercados es una distinción retórica útil para gestionar expectativas, pero no anula sus consecuencias patrimoniales, de liquidez y de tasas.
Por ejemplo, los activos que figuraban en los balances bancarios tenían valoraciones con un dólar de Bs. 6,96. Ahora, los dólares en los bancos —tanto activos como pasivos— “valen” más bolivianos: un depósito de $1.000 que antes equivalía a Bs. 6.960 ahora equivale a Bs. 9.760 en términos contables. Esto genera, innegablemente, ganancias o pérdidas por diferencia cambiaria, ajustes en el patrimonio, provisiones y modificaciones en los ratios de capital regulados por la ASFI.
Asimismo, quienes tienen depósitos en dólares mantienen su valor nominal en esa moneda (y se les devuelve conforme al cronograma), por lo que en bolivianos su valor subió. En cambio, quienes tienen deudas en dólares necesitan más bolivianos para pagarlas, lo que se traduce en una mayor carga financiera real. Los depósitos en bolivianos, por su parte, pierden poder adquisitivo relativo.
Los bancos, además, deben gestionar el riesgo de retiros de dólares en un contexto de boliviano debilitado. La devolución gradual mitiga el riesgo de corridas bancarias, pero genera presión de liquidez y obliga a ajustar posiciones.
Y finalmente —aunque podría seguir— existen efectos sobre préstamos, inversiones y rentabilidad: un mayor costo de fondeo presiona al alza tasas de interés que hoy siguen siendo, y han sido durante demasiado tiempo, artificialmente bajas, con la consecuente transmisión a la economía real en forma de crédito más caro y restrictivo.
Entiendo el desafío Sr. Espinoza, pero tal vez hay que revisar la táctica del manejo de expectativas para avanzar.
Se hace mucho daño a nuestro país, dándole cobertura, micrófono y hasta legitimidad a opiniones de ignorantes, de maleantes y de lacras.
Y de eso es culpable la prensa y los que hacen esto.
Loza hablando del dólar, Evo hablando de economía, está otra lacra hablando de seguridad…..
La opinión de 100000 hombres no vale nada, cuando ninguno de ellos sabe sobre el tema. Y peor aún si son masistas maleantes.
Abro largo hilo sobre el paso a un tipo de cambio flexible:
Lo positivo: No hay más tdc oficial a 6.96. Todo se unifica el lunes a 9.73. Esto es bueno desde un punto de vista contable (pago de impuestos, aranceles, recibo de remesas, anticréticos, etc.) +
El gobierno no ha firmado un acuerdo de pacificación con la COB. Ha negociado la ley. Ha entregado funciones exclusivas y esenciales del Estado —revisión de leyes, control de procesos judiciales, definición de política energética, distribución de recursos y plazos de cumplimiento— a la mafia sindical. Ha tirado por tierra el esfuerzo sobre todo de la ciudadanía paceña —que no ha defendido a Rodrigo, sino al presidente y la institucionalidad democrática— de 50 días de cerco. El gobierno de Paz ha cedido al chantaje y la extorsión. Se ha puesto de rodillas.
Este acuerdo es tan nefasto para el conjunto de la ciudadanía que, a cambio de desmovilización, el Ejecutivo acepta que una comisión mixta con participación sindical gestione liberaciones y revise causas penales, que se revisen leyes de pensiones bajo presión gremial, que se instalen "mesas técnicas" que condicionan la política de hidrocarburos y que se reconozca al sindicato como interlocutor válido y privilegiado con poder de veto sobre decisiones que corresponden al Legislativo y al Ministerio Público.
Esto no es diálogo social, sino el sometimiento de la libertad y la democracia en el país, la confirmación de que la institucionalidad boliviana sigue secuestrada por un poder corporativo que opera por fuera de las reglas impersonales. Ha ganado la "democracia participativa" de los dinamitazos en las calles sobre la representativa del Legislativo, que se vuelve postizo, decorativo, la justicia se negocia y el Estado renuncia a su rol de decisión legítima. Bolivia continúa siendo rehén de un arreglo donde el poder sindical impone condiciones que ningún gobierno se atreve a romper, porque prefiere pactar con el que puede bloquear el país antes que construir instituciones que limiten a todos por igual.
¡Que gobierno más nefasto el de Rodrigo Paz! Todo esto debe ser cumplido en un plazo no mayor a 90 días, ¡y todavía quedan 4 años y cinco meses de este circo!
LA EMPRESA PERUANA PIL ANDINA S.A. DEJÓ DE COMPRAR 60 MIL LITROS DIARIOS DE LECHE A LOS PRODUCTORES DEL ALTIPLANO
- En los próximos días oficializaría su retiro definitivo de El Alto.
- Muchos trabajadores en la calle y la pregunta también es quién comprará la leche que producían en las provincias paceñas.
Felicitar a los de la COB, Ponchos Rojos Túpac Katari, organizaciones criminales, dejaron a muchos trabajadores miembros de su sindicato sin trabajo.
Felicitar al gobierno por su insistencia de querer dialogar con secuestradores y delincuentes.