@MTTChile@subtel_chile@MuniLaFlorida Cables subterráneos en los centros históricos y zonas importantes… ahí sí que sería un avance de verdad, no solo orden estético. Aunque si que es un mínimo avance.
@isaacrrr7 Veo dos cosas: un loco recibiendo golpes de alguien que solo ve su ombligo, y un narcisista patético que publica basura solo para que lo noten.
@AlertaMundoNews Mientras tanto, la pila de zánganos narcisistas de la ONU se sirven vino caro en cenas diplomáticas y se reparten puestos.
Se llenan la boca con palabras como “paz” y “derechos”, mientras cobran por mirar hacia otro lado.
La ONU es un lujo inútil que todos financiamos.
@Sinfiltros_tv@pier_karlezi@jeannette_jara Ahí te caíste. Llamar “mierda” al adversario es renunciar al debate con altura. Si criticamos a la izquierda radical por su intolerancia, no tiene sentido imitarlos. Como decía Kant, la dignidad del otro no se negocia.
@Sinfiltros_tv@PazSuarezBr@jeannette_jara Tiene razón @PazSuarezBr: no es que uno se haya corrido a la derecha, es el centro el que se desplazó hacia una izquierda ideológica, desconectada de las urgencias reales de las personas.
@Sinfiltros_tv@ipoduje@GmoRamirez Estoy más a la derecha de CHV y comparto la idea de fondo, pero no comparto que @jpoduje convierta cada bandera en un fetiche de agresión ad hominem, alimente el sesgo del nosotros vs ellos y oculte su ambición de poder (por legítima que sea) bajo un circo de indignación moral.
@jpe1210 Ni tarde, ni traidor.
El pensamiento no es una bandera que se jura para siempre, sino un viaje que se enriquece con la experiencia. Cambiar de opinión no es rendirse: es atreverse a mirar de nuevo. Ese es el camino: Pensar no solo repetir.
@crisvillavera Cristina. El poder sin virtud es pura vanidad. Cuando el ego supera al deber, la política deja de ser arte y se convierte en farsa. Hoy no se debate, se impone. No se gobierna, se posee. Y en ese juego, el bien común es siempre la primera víctima.
@jgalemparte@PDemocratasCL Más duele darnos cuenta de que la clase política, salvo pocas excepciones, está dominada por narcisistas buscando poder, dinero y beneficios. Egoísmo que traiciona el contrato social, en el que se supone que los líderes deben servir al bien común, no a sus intereses personales.