Mentir como costumbre es la vía para intentar no perder nunca nada. Mentir una y otra vez es la mejor manera de atribuirse el derecho a narrar, de cualquier manera, una historia que no es propia. No solo es ocultar lo que duele, sino construirle a alguien un contexto que no existe. Es regalar intranquilidad y, además, quitarle realidad a una vida ajena. Mentir sin parar estando cerca es la antítesis a cuidar de quien te importa; es ser el enemigo pero encima estando en casa. Que mentir para que no te vayas y, además, no tener que renunciar a hacer lo que sienten en cada momento: también es maltrato
Te voy a amar toda mi vida, no me importa que no estemos juntos y nunca volvamos a estar, por más que pasen miles de cosas, y miles de personas, y nos llevemos mal y después bien te voy a amar hasta el día en que me muera lo sé. Siempre va a ser así toda la vida. .
Das segundas oportunidades porque sabes que si fueras tú cambiarías, que si te dieran un segundo intento para arreglar las cosas lo harías; y ahí es donde fallas, en pensar que todos son como tú.