Hoy cai al psiquiatra y le dije mira loco, yo no estoy deprimido porque esa la conozco, yo me levanto, limpio la casa, laburo, me cago de risa. Lo que pasa es que quiero que alguien me pegue un tiro y me libere de todo este sufrimiento.
Nunca nos subestimó. Nos habló en lunfardo de cosas complejas y con palabras pretenciosas contó secuencias de esquina. Hizo bailar a los filósofos y leer a los ladrones.
La gente que vino hoy al Monumental merece que le bonifiquen la cuota del abono, no sé, algo. Algún cristiano va a llegar a la una y media de la mañana a Solano y se va a levantar a las 6 para ir a laburar. Que le dejen tajearle las ruedas al auto de Paulo Díaz aunque sea.
Resistirme a no tener tu abrazo
Entender el amor desde otro costado
Empezar a sentir sin razón, a entender lo que quiere el amor
Terminando los días cansado de tanto pensar
Sin mayor esperanza, he buscado a lo largo de los años el sabor de esa noche; alguna vez creí recuperarla en la música, en el amor, pero no ha vuelto, salvo una sola madrugada, en un sueño.