Siempre pensaré que si provocas, te aguantas. El racismo jamás estará bien, pero la narrativa de Vinicius siempre es la misma, provoca y luego se queja. En el Madrid casi todos son de tés negra, la diferencia es que nadie irrespeta a nadie. Están consolando al que tiró la piedra primero. Baila en tono burlesco (para mí perfecto), luego putea al rival, le responden y se queja. No aguanta lo que él empieza.