Desd las 4 d la tard reportamos fallas n el servicio de internet. Encontramos la falla y urge solucionarlo.
Ayer CFE dejó los cables abajo y un camión se los llevó. Hay cables colgando y son un riesgo.
@izzi_mx@CFEmx@AlcCuauhtemocMx@UCS_GCDMX
@SacmexCDMX @martibatres@SandraCuevas_@AlcCuauhtemocMx@UCS_GCDMX En mi unidad llevamos aproximadamente 3 días sin agua, por lo anterior solicitamos una pipa para abastecimiento. Doctor Erazo 66. Espero puedan ayudarnos porque de verdad se necesita
Against all laws of physics, logic, and good taste, Bill Cipher has somehow managed to write a book. This can’t be good. The Book of Bill invades book stores this July! #TheBookOfBill 👁️ ⃤
EL ACCIDENTE DEL EXPRESO N' 56
Era un martes cualquiera en París, muy temprano las personas se apresuraban a abordar el tren que los llevaría de Granville a la estación Montparnasse (en aquel entonces llamada estación del oeste), al lado de la antigua plaza de Rennes.
Eran las 8.45 cuando partió aquel martes 22 de octubre de 1895, el expreso 56 (locomotora con registro 120-721) llegaria tarde, llevaba cerca de 10 minutos de retraso. El maquinista Pellerin con 19 años de servicio estaba acostumbrado a estas eventualidades, bastaba con correr un poco más, frenar más tarde y con más fuerza. Con la esperanza de recuperar el retraso inicial para llegar a tiempo, el conductor aumentó la velocidad de la locomotora de vapor que transportaba a 131 pasajeros. Al ingresar a la terminal de Montparnasse, el tren viajaba aproximadamente de 40 a 60 km por hora.
Faltaban 5 minutos para el mediodía y el tren estaba a punto de llegar a su destino. Mariette, el jefe de tren (por aquel entonces las locomotoras llevaban siempre dos empleados), levantó la vista del papeleo que estaba revisando y se dio cuenta que el freno de aire no estaba funcionando como debía, intentó usar el freno de manos pero ya era muy tarde. El tren chocó a través de los topes al final de la via, atravesó 10 metros del vestibulo y perforó una pared de 60 cm. de espesor, terminó clavandose en la calle.
Se registraron cinco heridos graves: Pellerin, Mariette, un bombero y dos pasajeros. Pero la peor parte la sufrió una mujer en la acera que estaba cuidando el puesto de periódicos de su esposo ubicado justo debajo del punto por donde salió el tren. Murió aplastada por un fragmento del muro de la estación.
Durante cuatro días, el tren permaneció intacto fuera de la estación, atrayendo multitudes de curiosos espectadores. El conductor fue multado con 50 francos.
El accidente de la estación Montparnasse ha quedado como uno de los primeros casos de estudio modernos de la ciencia de la fiabilidad y la probabilidad.