Y justo en ese momento, justo en ese preciso instante, Luka Modric se dio cuenta que su historia en Copas del Mundo había terminado.
Se alejó de los abrazos de los jugadores de Portugal y se distanció un poco de sus compañeros. Simplemente se quedó solo en la cancha asimilando el final definitivo de su último baile mundialista.
No tienes nada que reprocharte, leyenda. Te fuiste luchando hasta el final y compitiendo con honor hasta el último segundo.
Jamás olvidaremos al mediocampista que guió a la Selección de Croacia a las mejores actuaciones mundialistas de toda us historia. Nunca olvidaremos a la leyenda que, teniendo casi 41 años de edad, compitió en una justa mundialista como si todavía fuera un juvenil.
Hoy finalizó tu historia mundialista, pero tus funciones no serán olvidadas. Gracias por tu señorío. Gracias por tu grandeza. Gracias por tu clase. Gracias por tu elegancia. Y, sobre todo, gracias por tu fútbol.
"NO LLORES PORQUE TERMINÓ, SONRÍE PORQUE SUCEDIÓ".
Le mataron al abuelo en plena guerra de los Balcanes y aprendió a jugar al fútbol en el campo de refugiados. Siempre me llamaron la atención sus ojitos asustados, como si el horror pudiera quedarse congelado en tu cara para siempre.
El máximo asistente de la premier league Bruno Fernández no lleva ni un pase interesante en todo el mundial... Pero claro, lo más fácil es culpar a Cristiano Ronaldo.
Nos rompemos la cabeza pensando por qué Vitinha y João Neves no rinden en Portugal al mismo nivel que en el PSG, pero a veces la primera respuesta está en recordar qué monstruos juegan en el ataque de su equipo.
No es lo mismo Pedro Neto, Conceiçao, Rafa Leão o este Cristiano de 41 años que Kvaratskhelia, Doué y Dembélé.
Antes de cualquier tema de pizarra, que a mí me encanta, y de obviar que Roberto Martínez no es Luis Enrique, hay que recordar que el fútbol, antes que otra cosa, es de los futbolistas. Talento y complementariedad es la fórmula perfecta.