Pensé que jamás me sucedería, estar en una clase virtual y que se me activara el puto micrófono sin darme cuenta... no se imaginan lo que escucharon de mi WhatsApp.
Quien olvida su dignidad, y acepta ser lo que la sociedad le ha impuesto ser, termina por actuar como un animal domesticado. Termina etiquetado dentro de los límites impuestos por un grupo que piensa que las ideas y las formas deben tener una ley.
Me acosté a dormir temprano y cuando me levanto veo vídeos de ovnis confirmado, la puñaliza a la valdiri, la mia khalifa en los huesos. Que putas está pasando.