Cada vez aparecen más pruebas del robo en la final del mundial entre Argentina y España.
Sin ánimos de ofender a los españoles, ya es más que obvio que ahí hubo mano. Y no digo que hayan sido los españoles sino un poder que está mucho más arriba.
No me importa si me dicen mala perdedora, qué invento locuras, o que no puedo admitir que hayamos perdido.
El que no quiere ver lo obvio, es porque está ciego.
Solo espero que alguna vez la verdad salga la luz.
Estuvieron 40 días alentando por 8 equipos diferentes. Se pusieron 8 camisetas diferentes y veían que no se les daba. Nosotros solo nos pusimos la nuestra, hasta el último día. Argentina, no lo van a entender jamás.