Bogotá está en obra, lo sabemos. Llevamos más de seis años entre maletines naranjas, polisombras, vías cerradas, laberintos improvisados, puentes que se demuelen y obras que parecen no terminar nunca. Hemos tenido paciencia. Mucha.
Pero la paciencia ciudadana tampoco puede convertirse en una excusa para la improvisación.
La carrera Séptima es hoy un dolor de cabeza para moverse desde Chapinero hacia el norte. Y entre las calles 94 y 116 los cierres, desvíos, maletines y cambios de sentido han creado un laberinto absurdo que, en horas pico, prácticamente paraliza este corredor.
Hagan las obras. Bogotá las necesita. Construyan la nueva Séptima, derrumben el puente si técnicamente hay que hacerlo y resuelvan de una vez la conexión con la interminable troncal de la calle 100.
Pero gestionar una obra también significa gestionar la movilidad mientras se construye. No basta con cerrar una vía, poner maletines y esperar que millones de ciudadanos encuentren por dónde pasar.
Después de seis años viviendo entre obras, Bogotá necesita algo más que pedir paciencia: necesita planeación, coordinación y respeto por el tiempo de la gente.
Porque una ciudad no solo tiene que quedar mejor cuando terminen las obras. También tiene que seguir funcionando mientras las hacen.
quisiera saber qué opinan gays como @andres1milan sobre esto, del candidato que tanto defendió y apoyó, retirándonos de la coalición internacional por los derechos LGBT. Muy bueno para sacarle la plata a los gays, pero ¿qué dice ahora?
Ministro, sabemos lo que hizo en Santa Marta y en Bucaramanga con sus financiadores, con la chatarra, con la contratación.
Colombia está advertida y con los ojos puestos en cada peso del Fondo Milagro.
#SiempreConArgumentos
Trump nos cuenta que España va a ser destruida.
Otro ejemplo más que lo de Ceuta fue planificado por la internacional neofascista del mal.
Supongo que ahora saldrá Feijóo y Abascal a denunciar esto, ¿No?
Vendepatrias, traidores, cipayos.
Belarra, a Feijóo y Abascal: "Cuando llegaron 350.000 ucranianos, 400.000 venezolanos o 20 millones de turistas cada verano, ustedes, ni mu; pero con unas pocas miles de personas buscando una vida mejor, es una invasión. Váyanse al carajo"
Ni Feijóo, ni Ayuso ni Abascal han condenado a estas horas las palabras de Trump diciendo que “España va a ser destruida”.
La cosa está clara. Trump ordena, Marruecos ejecuta y Feijóo y Abascal se frotan las manos. “Si Trump balcaniza España desde Ceuta, nosotros reinaremos sobre las cenizas”
Creo que una de las experiencias más conmovedoras de la vida es descubrir que alguien disfruta genuinamente de tu presencia. No de lo que le das, ni de tus logros. Solo de ti, de tus pensamientos, de tu energía y de tu existencia.
Esto fue lo que pasó en el HUV. Si usted quiere conocer la verdad, aquí está; si tiene diferencias conmigo y quiere tener la razón, siga derecho.
Ahora lo tengo claro: enfrentamos un sistema de provocación y desinformación calculado, premeditado y dañino. Los tenemos pillados. No fueron a ayudar a las familias, fueron a provocarlas.
No quiero ser persona grata para los indiferentes. Seré siempre un ciudadano que se conmueve con el sufrimiento del otro.
#SiempreConArgumentos
@RobertaMuniz66@ladymoskigna Por este tipo de pensamientos muchas mujeres creen que ser mujer es una condición, y no, señora @RobertaMuniz66 ser mujer no es una enfermedad ni mucho menos una condición.El respeto es meritorio, no impositivo, pegas, no esperes otra respuesta que la agresión
Que alguien le diga a Abelardo que esta no es su cruzada personal, que es una tragedia que estamos viviendo los colombianos, que deje de pensar que el mundo gira a su alrededor. Esto no se trata de él ni de las “batallas” que Dios le pone. Se trata de la gente que está sufriendo, que perdió su casa o un ser querido, que no encuentra a un familiar, que tiene miedo y necesita respuestas. Que, por favor, ponga a la gente en su corazón y en el centro de las acciones del Estado.
El planeta no quiere castigar a los seres humanos. Ni da gritos. Ni está mandando mensajes. Ni hace juicios morales. Este tipo de "animismo" (ahora en boga) es una farsa, producto sobre todo del oportunismo político.
Javier Milei es homenajeado durante la posesión de Abelardo de la Espriella, mientras en Argentina cientos de miles de personas salen a las calles a protestar contra un Gobierno que ha deteriorado las condiciones de vida de su pueblo. ¡Un verdadero absurdo!
Dijeron que me quedaría en la casa de Nariño y que cerraría el Congreso de la República.
Ahora dejo esa casa, y quién ha cerrado el Congreso de la República es otro y no hay presidente para entregarle el mando.