No puede haber un retrato más certero de lo que está ocurriendo en Ceuta. Precisamente esos «desaciertos» son los que han provocado que ese invasor pueda pasearse exhibiendo un cartel tan repugnante. Un cartel que, al final, solo demuestra la sumisión y la cobardía de quien lo elaboró para intentar ganar puntos como lamebotas de Vivas.