Héctor Lavoe sólo unas horas antes de lanzarse del 9no piso del Hotel Regency, en medio de una crisis desencadenada por varios sucesos, entre ellos las muertes de su padre, su suegra e hijo, su diagnóstico de VIH, la cancelación de este show y una discusión con su esposa. Era la noche del 25 de junio de 1988.
Aquí ninguno vale un peso el panorama me da risa, escribo con el alma rota y los dejo hecho trizas.
Tengo el ego en las nubes y la mente en otra parte pero siempre estoy consciente de que somos un instante.
Tú insinúas ser vital, pero para mí eres insignificante
Ven y dame alegrías que yo ya me encargo de llenar la alcancía
La plata está caliente y tengo las manos frías,
Tú sigue con tus rayes que yo sigo en la mía
Le perdí amor a las cosas innecesarias, la gente con varias caras, con energías raras
Ya no me importa conseguir las vueltas caras, quiero ayudar a los míos eso me alimenta el alma
One day you wake up and you're 23 or 25,or 27 and suddenly everything feels like it's moving too fast. You miss something can't you quite name. Not a person, not a place, just a feeling. The feeling of being young, when everything was new and the smallest moments felt big. Late night talks with friends, walking home in the dark laughing about nothing, summers that felt like forever. You just want that again - to feel alive in the little things, to slow down, to be here, really here, before it all becomes another memory.
Hoy solo me quiero perder.
Y fingir mi muerte en la piscina de un hotel.
Pagar a un cirujano y que me transplante la piel,
Cambiar de personaje y adoptar otro papel.
Y que otro herede esta corona de laurel.