@AlteregoChairo Qué fácil es atacar personalmente en vez de responder con argumentos.
No soy de ningún partido. Todos son corruptos, cínicos y mentirosos: PRI, PAN y Morena.
Critico a Morena porque después de 8 años la violencia sigue alta, Segalmex robó miles de millones y las promesas de cambio se quedaron en discurso.
No soy víctima ni panista. Solo estoy harto de que nos sigan vendiendo el mismo cuento.
Sigue con los ataques personales, que hechos y argumentos no tienes.
@sabinaberman Qué cómodo es escudarse en “32 millones” para que no critiquen a Sheinbaum.
Muchos de esos 32 millones hoy están hartos de la violencia que no baja, de escándalos de corrupción y de que el narco siga fuerte.
Criticar al gobierno no es ofender al pueblo. Es exigir resultados después de 8 años de promesas.
Dejen de usar a los votantes como escudo cada vez que les señalan los fracasos.
@AlteregoChairo Mi papá y mi mamá ya trascendieron hace años, no les da pensión de la 4T ni de nadie.
Usar a mis padres muertos para atacarme habla muy mal de ti, no de mí. Eso es bajo hasta para un chairo.
Sigo criticando porque hay violencia real, Segalmex y corrupción que sí existen, no son fantasías.
Lo de “mesiánico” me lo tomo como cumplido: soy cristiano y creo en la verdad, no en el relato oficial.
Sigue con los ataques personales, que los argumentos te faltan.
Criticar a la presidenta por la inseguridad, la corrupción o los resultados fallidos no es ofensa. Es crítica legítima.
Decir que cualquier señalamiento es “ofensa” solo sirve para blindar al poder y callar el descontento.
Muchos votantes de Morena también están hartos. No los uses como escudo.
La Biblia no menciona el purgatorio en ninguna parte. Al contrario, enseña que después de la muerte viene el juicio (Hebreos 9:27), y que el creyente que muere en Cristo está inmediatamente con el Señor (2 Corintios 5:8).
Jesús dijo en la cruz: “Consumado es” (Juan 19:30). Su sangre nos limpia de todo pecado (1 Juan 1:7), y con una sola ofrenda nos hizo perfectos para siempre (Hebreos 10:14).
No necesitamos un lugar intermedio de purificación. La cruz fue suficiente.
Nuestra esperanza no está en oraciones por las almas del purgatorio, sino en la obra terminada de Cristo.
¿En qué versículo encuentras el purgatorio?
This is the perfect case for #ElQuitavisas@DeputySecState
A mexican morena political operative in the USA who organizes migrants in NYC for political rallies against the USA!
El que realmente arde eres tú y los de tu calaña.
Llamar “miserable, mentiroso y tramposo” a quien ha generado empleo, pagado miles de millones de impuestos y construido empresas en México, solo porque no se arrodilla ante la 4T, dice mucho más de ti que de Ricardo Salinas.
Criticar a alguien por tener una buena relación con Donald Trump (el presidente que más ha defendido la soberanía, la economía fuerte y la lucha contra el globalismo woke) no es valentía, es puro odio y envidia.
Mientras ustedes aplauden gobiernos que han aumentado la violencia, la deuda y la división, otros prefieren alinearse con resultados, no con ideología fallida.
Dios aborrece la mentira y la calumnia:
“El que habla mentira no permanecerá delante de mis ojos” (Salmo 101:7) “Ay de los que llaman bien al mal, y mal al bien” (Isaías 5:20)
En vez de andar con insultos baratos y baba de odio, mejor mírense al espejo y pregúntense por qué tanto coraje cuando alguien no se somete al relato oficial.
México necesita gente que produzca, que pague impuestos y que no tenga miedo de decir la verdad. No más lambiscones del poder de turno.
Se les arde porque no todos se venden.
Totalmente de acuerdo.
La historia ya está empezando a mostrar la diferencia entre liderazgo real y retórica vacía. Donald J. Trump fue (y está siendo) uno de los presidentes más fuertes e impactantes de las últimas décadas: economía fuerte antes del COVID, frontera controlada, Abraham Accords, derrota del ISIS, paz a través de la fuerza, y defensa de la soberanía americana sin pedir perdón.
No gobernó para quedar bien con la élite globalista ni con los medios. Gobernó para su país. Por eso lo odian tanto.
México debería aprender la lección: los resultados importan más que los discursos y las narrativas. Mientras unos regalan boletos y hacen shows, otros construyen muros, fortalecen economías y negocian desde la fuerza.
Que Dios dé sabiduría a los gobernantes y que México tenga líderes que prioricen la verdad, la justicia y el bien real del pueblo, no la propaganda.
“Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová” (Salmo 33:12). Ojalá algún día lo entendamos de verdad.
No. No nos callan con un viaje ni con fotos.
40 millones de mexicanos no viven del mundial. Viven angustiados por la inseguridad, las extorsiones, la falta de empleo digno, los hospitales sin medicinas, la corrupción que sigue pudriendo las instituciones y una economía que no crece lo suficiente para dar esperanza real a las familias.
Llamar “odio a México” a quien exige resultados y verdad no es defender a la patria, es escudar la incapacidad y la mentira. Eso es manipulación pura.
Dios no juzga por selfies ni por boletos regalados. Dios juzga por frutos:
“Por sus frutos los conoceréis” (Mateo 7:16) “Ay de los que justifican al impío por cohecho, y al justo quitan su justicia” (Isaías 5:23)
No es odio a México señalar que la violencia sigue desangrando al país, que la deuda aumenta y que el “humanismo” de la 4T se queda en discurso mientras la realidad duele.
La verdad no se calla con un viaje a la final. La verdad sale a la luz, porque “no hay nada encubierto que no haya de ser descubierto” (Lucas 8:17).
México merece mucho más que propaganda y ataques a quien critica. Merece justicia, verdad y temor de Dios.
No confundan propaganda con humanismo, ni un boleto regalado con transformación real.
El verdadero humanismo de Dios no es foto con indígena para redes mientras el pueblo sufre inseguridad, extorsiones, falta de medicinas, empleos dignos y un futuro robado por la corrupción y el mal gobierno.
Dios no se deja engañar con gestos simbólicos. Él mira el fruto completo:
“Ay de aquellos que llaman al bien mal, y al mal bien; que ponen tinieblas por luz, y luz por tinieblas…” (Isaías 5:20)
La 4T habla mucho de “pueblo”, “pobres” y “humanismo”, pero en la práctica ha entregado más violencia, más impunidad, más deuda, más destrucción de instituciones y más división. Eso no es amor al prójimo, eso es hipocresía política.
El Dios de la Biblia exige justicia verdadera, no discursos. Exige que se proteja la vida, se castigue al malhechor, se gobierne con rectitud y temor de Dios, no con mentiras y culto a la personalidad.
Claudia puede regalar todos los boletos que quiera. Lo que México necesita es verdad y arrepentimiento nacional, no más narrativas falsas.
“Porque no hay nada encubierto que no haya de ser manifestado, ni oculto que no haya de saberse” (Mateo 10:26).
Que Dios tenga misericordia de México y exponga toda mentira, venga de donde venga.
La verdadera educación no debe enseñar a los jóvenes a odiar al que produce riqueza, sino a crearla con integridad, a ser generosos de forma voluntaria (2 Corintios 9:7) y a entender que la bendición viene de Dios, no del Estado.
La “cultura del subsidio” y el activismo que fomenta dependencia del “Papá Estado” no libera, esclaviza. La verdadera liberación viene de la verdad: “Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8:32). Esa verdad incluye tanto la salvación en Cristo como principios sabios para vivir en sociedad.
¿No es hora de volver a una educación que forme personas libres, responsables y productivas, en lugar de resentidas y dependientes?