Lo de destinar 755 millones para la modernización de los trenes de Marruecos; y 1.400 a TVE; y luego quejarse de que no hay dinero para poder comprar aeronaves y apagar los incendios en España no se vio venir.
One of my longest-standing arguments is that we are not living in Orwell’s 1984, where truth is centrally suppressed and censored by force (that’s former communist societies, modern-day China, Russia, North Korea).
We are living in something much closer to Huxley’s Brave New World.
The truth is not hidden - it is almost always readily available. But it is buried beneath an industrial quantity of noise: propaganda, outrage, half-truths, conspiracy theories, influencer theatre, algorithmic rage bait and an endless stream of content designed not to inform us, but to keep us emotionally stimulated.
The modern information system does not need to censor the truth when it can simply drown it in noise.
A fact no longer has to be disproven - it only has to be surrounded by a hundred competing claims, stripped of context and nuance, turned into partisan ammunition and pushed into the same feed as celebrity gossip, memes and 15 second videos engineered to deliver the fastest possible dopamine hit. By the time the truth reaches us, it appears as just another piece of content competing for our attention.
That is the more sophisticated form of control: not preventing people from knowing, but exhausting their capacity to care.
Orwell feared a world in which people would be deprived of information. Huxley feared a world in which they would be given so much distraction, stimulation and triviality that they would lose the desire to seek it.
The defining struggle of our age is therefore not simply between truth and censorship, but between truth and indifference.
Comienza la campaña de la Declaración de la Renta. El Estado te pide tu dinero, y me parece muy bien. Lo que no me parece nada bien es que el Gobierno lleve tres años sin presentar los Presupuestos para explicar qué hace con ese dinero.
Hace 4 años, el juzgado "se olvidó" de comprobar los plazos cuando investigaba 80 millones de euros de la Junta de Andalucía del PSOE en la época en que Marisú dirigía Hacienda.
El resultado ha sido "plazo expirado" y "anulación total de las diligencias"
Qué suerte tiene Marisú
🔴 OJO A ESTO QUE CUENTA EL MUNDO
Los inmigrantes regularizados por España le serán devueltos si se desplazan a Europa
La UE ya está bastante hasta las narices de las mierdas buenistas de Sánchez
https://t.co/1cR4O764WO
Un padre marroquí, profesor universitario de Biología, dejó a sus dos hijos menores en Bilbao con un plan perfectamente preparado: debían acudir a la Policía y fingir una situación de desamparo para entrar en el sistema de protección de menores en Euskadi. Nada fue improvisado. Los chavales sabían exactamente qué decir y cuándo hacerlo. En cuanto cumplieron su parte, el padre se marchó de vuelta a Marruecos.
Los menores no vivían en la pobreza ni estaban desatendidos. Dependían económicamente de su padre, con una situación estable, pero la familia decidió que en España tendrían más oportunidades. Tras presentarse ante la Policía, fueron derivados a centros de acogida, aunque incluso allí siguieron instrucciones externas: otros compatriotas les recomendaron trasladarse a Gipuzkoa, donde acabaron en recursos tutelados.
El caso destapa una estrategia cada vez más extendida: padres que viajan con sus hijos —a veces incluso en avión y con visado— para abandonarlos de forma calculada en el País Vasco. El objetivo es claro: que entren en el sistema público, reciban educación, manutención y asistencia sanitaria, y, sobre todo, que regularicen su situación antes de cumplir los 18 años.
El plan va más allá. Una vez que los menores consiguen papeles y pueden trabajar, existe la posibilidad de reagrupar a la familia, cerrando así el círculo migratorio por la vía legal. Todo apunta a que muchos de estos movimientos no son espontáneos, sino guiados por intermediarios que explican paso a paso qué hacer. Los menores llegan aleccionados, algunos incluso con notas escritas para enseñar a la Policía.
Fuente: https://t.co/FmAatNbgKO
" Hostia, hostia, hostia, va, a tomar por culo, ¡a tomar por culo! Nos estamos desconectando"
Los audios del apagón también son de Torrente 6.
https://t.co/jKhsgDYUnF
No sé qué es más surrealista de todo: que exista una “Comisión de la Verdad”, que se llame como en el famoso libro de Orwell o que la presida un juez condenado. Diría que lo último es la explicación a todo lo anterior.