Si me va a stalkear le aseguro que va a salir confundido/a y no va a saber si estoy enamorada, despechada, tirando puyas o extrañando a mi ex, si soy alcoholica o una santa, pero hágalo con confianza y si tiene alguna pregunta ahí está el dm 😁🙌🏾🌈
@jaradii24@Atmayn_ La menstruacion es un proceso natural por el que pasan TODAS las mujeres, ninguna debería sentir vergüenza de ello y pedirle a un hombre que no se entere de ese asunto es profundamente ignorante y estúpido
Quienes aplauden el discurso de guerra de @ABDELAESPRIELLA deberían ver #Cienañosdesoledad. La Masacre de las Bananeras recuerda algo, la guerra no la pagan quienes la celebran, sino el pueblo con sangre.
Negar las masacres de ayer y festejar la violencia de mañana es la misma cobardía.
Algunos no aman la patria; aman la sangre ajena.
@luigiedu1 Me paso exactamente lo mismo, me sentí profundamente desesperanzada al ver reflejada la realidad de mi país en una historia que como en la novela prece que se repite 😭
@macverick20003@JulianRoman Enronces no va a ver nada de producciones colombianas por que la mayoría de actores colombianos son ajenos a su ideología política
@JulianRoman Ame tu papel de los gemelos Buendía, son tal cual como los imaginé cuando los leí, gracias por tu increíble trabajo, lloré con esta segunda temporada que retrata de manera tan bella este libro que está en mi corazón
Se llama Walmer Pacheco. Es barranquillero y es el capitán del Deportivo Pereira, equipo de la ciudad que lleva el mismo nombre y que se vio muy afectada por el terremoto en Colombia.
Apenas supo del terremoto, Walmer organizó un centro de acopio en Barranquilla para recaudar donaciones. Se fue en su vehículo hasta Pereira y apenas llegó, se puso los guantes y empezó a ayudar en la remoción de escombros para encontrar sobrevivientes. Bien podía quedarse en su casa en Barranquilla y ahí está, en las calles de Pereira, ayudando a su gente.
Este es un capitán. Que la vida y el fútbol te lo devuelvan todo, Walmer❤️
Vean como los soldados estadounidenses envenenaban los ríos en el sur de Vietnam en 1969, rociaban las aguas masivamente a conciencia con herbicidas con las que se regaban cosechas y vivían millones de personas.
Envenenaron a más de 4,8 millones de vietnamitas, 400.000 vietnamitas murieron o sufrieron lesiones permanentes debido a la exposición de los herbicidas, que envenenaron 10 millones de hectáreas de tierras que quedaron infértiles y contaminadas para siempre.
Cerca de medio millón de niños vietnamitas han nacido con graves malformaciones congénitas o discapacidades físicas y mentales... pero esta historia sangrienta de EEUU no se recuerda en los medios ni se enseña en las aulas.