En Italia en los años 1940 decían:
“Hay tres cosas incompatibles entre sí: inteligencia, honradez y fascismo. Quien es inteligente y fascista, no es honrado.
Quien es honrado y fascista, no es inteligente.
Y quien es inteligente y honrado, no es fascista".
Si se pudiera acaparar oxígeno para especular con él, habría empresas dejándonos morir asfixiados mientras millones de imbéciles les aplauden al tiempo que se ahogan.
Si te indigna que una madre marroquí acuda al centro de salud y la atiendan antes que a ti porque es más urgente pero no te indigna que un extranjero compre 20 pisos y los ponga a 2000€ de alquiler, AMIGO, tú problema no es la inmigración sino la aporofobia.
La gente ha votado que tengo que seguir 4 años más sin pediatra en el centro de salud, que se siga cayendo a trozos el colegio de mi hija mayor y que compartan los especialistas de atención a la diversidad con otro cole.
Pero lo peor de todo es que no saben que lo han votado.
Hoy me he propuesto desenterrar lo que fue un jugador opacado por una generación monstruosa de brasileños. Hoy estaría el Chelsea de turno pagando millonadas por él.
Hay una cosa importantísima que estamos ganando el pueblo progresista de España estos días: la autoestima.
Llevábamos años hundidos y acogotados por la maquinaria propagandista de la fachosfera. Pero estos días nos hemos levantado para decirles a la cara:
"No sois patriotas, sois unos vendepatrias.
No tenéis proyecto alguno para España.
Os limitáis a lucir pulserita mientras laméis la bota del emperador loco extranjero de turno.
Os llenáis la boca con la patria pero deseáis vivir fuera y no pagar impuestos.
Eso sí, cuando vienen mal dadas, acudís a Papá Estado para que os salve el culo.
Sois un reducto miserable sin ética, sin moral y sin principios.
Porque ya hasta el Papa y la Iglesia os han dejado en evidencia.
España es mucho mejor que vosotros y lo estamos demostrando ante todo el mundo".
🇪🇸
Nosotros, los malos españoles, los que no llevamos la bandera en la pulsera, los que no reivindicamos genocidios en América, los que respetamos a los migrantes, somos los que salimos a defender a España cuando una potencia extranjera nos amenaza.
Quién lo hubiera imaginado.