@kayakestable Siempre que das algo de corazón regresa elevado a la n potencia. Ojalá estuviera cerca de tu panadería para ir a estudiar un poco matemáticas y comer algo mientras estoy ahí. Gracias por recordarnos que un lugar se puede volver un refugio.
@petrogustavo@petrogustavo Presidente hablar con Trump está bien pero no es seguro que usted vaya allá, envié algún representante. No le de el papayaso, tome todas las medidas de seguridad que pueda, mire el espejo que tenemos de Venezuela.
@SayNoMore_1989 Que luches te convierte en un guerrero. Tampoco me conoces pero varios aquí estamos para acompañarte, leerte y que continúes ganando esa batalla.
@inkjkv Denunciale y avísale a tus familiares lo que ese tipo va a hacer. Piensa que es lo mejor para ti y puedes salvar a otras chicas de que caigan con ese tipo.
Yo era de esos hombres que juraban no querer tener hijos.
A los 23 años intenté hacerme la vasectomía. El médico, un hombre mayor, me miró con ojos de mil años y me preguntó:
—¿Tienes hijos?
—No.
—¿Te has casado?
—No.
—¿Has vivido con una mujer?
—Tampoco.
Guardó silencio unos segundos, se recargó en su escritorio y me dijo con calma:
—Vuelve en diez años si sigues pensando igual.
Diez años después, mientras sostenía a mi hijo recién nacido —toda inocencia y vulnerabilidad entre mis brazos—, en silencio le di las gracias a aquel médico cuyo nombre ni recordaba por haber tenido más visión que yo… y la sabiduría y la ética de no dejarse llevar por mi impulso.
Porque de haberlo hecho, me habría perdido una de las experiencias más increíbles de la vida: ser papá.
Hoy entiendo, como psicólogo y como hombre, que las mejores decisiones no nacen de las heridas de la infancia, sino de lo que el alma logró sanar con los años, la madurez y la experiencia.
Porque a veces, la vida sabe mejor que uno cuándo es el momento de soltar.
Si tuviera que contarte como estoy... te diría que el año se me está haciendo más largo de la cuenta. Te diría que tengo el nudo en el estómago desde enero, que hay lágrimas que hacen mucho daño... y que tratan de caer una y otra vez.
Si tuviera que contarte... te diría que me han decepcionado... y si me suelto un poco... te diría que hasta quien menos me lo esperaba. Y que desde entonces la confianza no tiene el mismo sentido.
Te diría que tengo miedo... y mucho.
Que cada día pienso que puede ser el último. Y no solo el mío... sino el de los de mi alrededor.
Si tuviera que contarte cómo estoy... te diría que triste. Y que a veces las fuerzas flaquean sin saber muy bien por qué. Te diría que necesito un abrazo de esos fuertes fuertes... donde te quedas un buen ratito ahí apretada.
Y no quieres despegarte.
Te diría que hay sonrisas que se quedan en el aire y otras que no llegan ni a salir. Que a veces amanece nublado y no acaba saliendo el sol.
Si tuviera que contarte... te diría que pienso más de la cuenta... y que a veces me gustaría apagar lo de ahí dentro por un momento. Te diría que a veces tiemblo y no es de frío. Y que hay cicatrices que no se terminan de curar.
Si tuviera que contarte... te diría que también tengo esperanzas y que las ganas nunca taltan... aunque las intenten quitar. Que al fin y al cabo... todavía... lo bueno
sigue pesando más... ♡