A veces sólo se necesita un motivo absurdo para derrumbar algo que pendía de un hilo. A veces sólo necesitamos recordar lo frágiles que somos en un mundo hostil. Y hoy, no queda más que soportar, aguardar y esperar, pues al final, la paciencia, también apremia.
No fue una despedida cualquiera
No fue como decir hasta luego
Fue un adiós oculto entre aquella conclusión
Sabíamos que las cosas no funcionarían
Porque a pesar de ser sinceros, no lo fuimos
Nos dejamos engañar por el momento
Y después se volvió difícil hacer preguntas incómodas.
Algunas veces me pregunto si es mejor así, simplemente aceptar los errores y dejar que todo termine ahí.
Incluso sé que no siempre ha sido culpa mía, pero aceptar es permitir continuar.
Si, quizá sea cobarde, pero sólo a veces, es mejor aceptarlo, no importa si no es mi culpa.
Cada que regreso a México regreso con heridas, algunas de batalla en campo, otras causa de mi distracción, también aquellas que han dejado bellos recuerdo que sé, no volverán.
Algo es seguro, cada vez esas heridas se han transformado en una nueva persona o una poesía ya escrita.
Así como llegó el otoño, la poesía en mi alma se apagó. Esas semanas de pensamientos sin resolver, por fin tuvieron respuestas. A pesar de querer tomar su mano, su inconsistencia y complejidad resonaban por sus palabras, sin dejar espacio para él en mi corazón. Lo debía dejar ir.
Y me preguntó si me podía llamar, y no lo dudé ni un segundo, porque quería saber de él, hace sólo un día que nos habíamos despedido y...
... sinceramente, ya extrañaba algo. Quizá no fueron suficientes sus abrazos cálidos, quizá era poco el tiempo que tuvimos por compartir.
Amigos, los invito a ir a seguirnos a @jewelry.rp en instagram, dónde próximamente encontrarán joyería disponible en Oro y Plata para todos los gustos. #R&PJewelry
https://t.co/CHT0GczBlT
Para ser franca, no quiero nada que me recuerde a ti. Quiero olvidarlo todo, incluso lo bueno, pero sobretodo lo malo. Seguro quedarán residuos de recuerdos, pero anhelo que llegue el día en que sean tan efímeros que no muevan el suelo en el que me encuentro parada.
Hoy he comprendido que somos pasajeros en esta vida. Nunca nos encontraremos con las mismas cosas, personas, pues incluso ellas habrán cambiado. Hoy más que nunca me siento como el agua del río, sabiendo que no volveré a aquellos lugares que me han regalado lo más grande, tiempo.
Ayer fui a un concierto y un joven me invitó a bailar y me pidió mi número, ¿vida me estás tratando de decir algo? Jaja lo más random de la noche. #Medivertímucho
Y aún, bajo el cielo estrellado, cabe la posibilidad de no ser más que una ilusión de la infinidad. Anhelaba con ansias el poder salir corriendo mientras gritaba las muchas cosas increíbles que pueden pasar en un día, y ahí yacía, sin creer lo que el cielo me dejaba apreciar.
No miento a veces cuando digo que la vida es dura; no miento a veces cuando lloro de la nada, incluso, después de reír o sentirme feliz; no miento cuando intento animarme porque seguramente un día malo traerá días buenos, pero ¿Cuándo es que la tormenta da paso a aquel arcoiris?
Me importas, y es por eso que es tan difícil romper todos los lazos que alguna vez nos unieron. Me importo, y por ello, al final del día, evito reintentar unir los pedazos de mi corazón roto con ilusiones que sé, no llegarán.
Esas canciones me seguirán haciendo recordar, y recordar me hará volver a vivir, pero el tiempo será el que le de cavida a esos sentimientos, para sólo volverse recuerdos o mejor aún, lecciones aprendidas.