Llegar sin mochila al hospital es lo más liberador que puede existir en la vida, si te preguntan adonde vas dices que por un café sólo que no dices que a tu Depa y que no planeas regresar😬
LA PARADOJA DE FERMI ¿POR QUÉ NO HEMOS HECHO CONTACTO?
Una de las grandes preguntas de la ciencia y la filosofía:
¿ESTAMOS SOLOS EN EL UNIVERSO?
Si no es así ¿Por qué no hemos detectado alguna señal inequívocamente procedente de una civilización ET?
Vamos a hacer un repaso.
Cómo le explico al psicólogo que vi una gatita perdida y su mamá la encontró, le dió una cantaleta y después de ver que estuviera bien, le dió una cachetada y se la llevó a la casa.
En 1962, USA quiso derrocar a Fidel Castro con una operación frikísima: un submarino lanzaría bengalas y proyectaría figuras de ángeles sobre el cielo de La Habana para anunciar la Segunda Venida de Jesús y así provocar una insurrección entre los cubanos.
Esta es la historia: en 1975, el exagente de la CIA Thomas Parrott fue llamado a testificar en el Comité Church del Senado de los Estados Unidos sobre las operaciones de inteligencia del gobierno en Cuba, especialmente la Operación Mangosta.
Tras el fracaso de la invasión de Bahía Cochinos en abril del 61, la administración Kennedy no tiró la toalla y siguió empeñada en derrocar a Castro. Pero esta vez no lo haría por las bravas sino desde dentro, mediante acciones de inteligencia, terrorismo y subversión. Así, en noviembre de ese mismo 1961 nacía la Operación Mangosta, el programa secreto que englobaría todas esas acciones.
Al frente de la Operación Mangosta pusieron a Edward Lansdale, una especie de superagente de total confianza tanto para John F. como para Bobby Kennedy. Lansdale, que por aquel entonces ya era uno de los jefes de operaciones del Pentágono, parecía ideal para el puesto porque no confiaba demasiado en la acciones exclusivamente militares (se opuso a Bahía Cochinos), si bien contaría con todo el apoyo de la CIA y de los militares que fuesen necesarios.
Sin embargo, tanto en su etapa en la CIA como ya en el Pentágono, a Lansdale se le consideraba "poco ortodoxo". De hecho, su lema para la Operación Mangosta era "Eliminación por Iluminación". Y lo de la iluminación parece que quería llevarlo al extremo porque, según declaró Parrott en el 75, una de las operaciones que propuso Lansdale era verdaderamente descabellada: la operación "Iluminación por Submarino".
La operación duraría desde febrero hasta noviembre del 62 y consistía en la propagación en Cuba del rumor de que Jesús estaba en contra de Fidel y, de hecho, de que Fidel era algo así como el Anticristo, y que el Segundo Advenimiento de Jesús estaba al caer para confirmarlo.
Una vez el rumor estuviese firmemente asentado, un submarino se acercaría a la bahía de La Habana el 2 de Noviembre, justo después de Todos los Santos, y lanzaria bengalas multicolores y, en el caso de que la noche estuviese cubierta, proyectaría imágenes de ángeles en las nubes.
Según Lansdale, semejante despliegue provocaría la insurrección de la población aún mayoritariamente católica de la isla, que derrocaría a Castro gracias al fervor religioso.
La operación nunca se llevó a cabo (lol) y, de hecho, cuando Lansdale escuchó las palabras de Parrott, dijo que todo eso era "absolutamente falso". Sin embargo, un documento de octubre del 62, desclasificado tras la muerte de Lansdale, prácticamente confirmaba la declaración de Parrott. En ese documento no aparecía lo del Segundo Advenimiento pero sí que "las bengalas proporcionarían un impacto esencial en los supersticiosos cubanos".
Quién sabe, quizá Parrott se pasó de inventiva o quizá Lansdale no quería dejar constancia por escrito de todo lo que decía en las reuniones secretas del Pentágono.
Cuando los Estados Unidos comenzaron a construir el escudo antimisiles de Nekoma, no sabían que solo iba a estar en funcionamiento durante 3 días.
No fue ningún fallo; es que su propio diseño podía matar a miles de personas.
Esta es la historia de la Pirámide del Fin del Mundo: en 1972, los USA y la URSS firmaron el Tratado de Misiles Antibalísticos, según el cual, ambos podían elegir solo un área para proteger de misiles nucleares CON misiles nucleares.
Los soviéticos eligieron Moscú. En cambio, los yanquis eligieron una pradera en Dakota del Norte. Allí construyeron la Pirámide del Fin del Mundo.
En realidad, la pirámide, de 30 metros de alto y alzada desafiante sobre la pradera, no tenía nombre oficial; se la conocía como Pirámide de Dakota del Norte o Pirámide de Nekoma (porque Nekoma es el pueblo más cercano). En sí mismo, el edificio era un sistema de detección mediante Radares de Adquisición Perimetral o Radares de Matriz de Fase (PAR, en inglés), que estaban instalados en los ojos de cada cara de la pirámide y oteaban los 360º del cielo día y noche.
Sin embargo, la pirámide no era lo verdaderamente importante, porque los radares solo eran una parte del escudo antimisiles.
Todo el conjunto pertenecía al Stanley R. Mickelsen Safeguard Complex e incluía 80 silos con 80 misiles con cabeza nuclear. 16 LIM-49 Spartan de largo alcance y 64 Sprint de corto alcance.
Ademas, los 80 silos estaban muy cerca de la pirámide y DIRECTAMENTE conectados al radar.
¿Cómo funcionaba el escudo? Pues si los radares PAR detectaban algún misil intercontinental de largo alcance, inmediatamente lanzaban los Spartan de 5 megatones, y si los Spartan fallaben, era el momento de los Sprint de 1 kilotón.
La idea era hacer explotar a los misiles rusos lo más alto posible en la atmósfera, para comprometer lo mínimo posible las poblaciones que estuviesen bajo la explosión nuclear. Y esta era la explicación de por qué los americanos decidieron colocar el escudo en Dakota: Se trataba de alejar las posibles explosiones de las grandes ciudades.
Pero claro, por mucho que estuviese en medio de la nada, la explosión nuclear SIEMPRE iba a afectar a núcleos de población.
Teniendo en cuenta que los misiles soviéticos vendrían desde el ártico, los núcleos de población afectados estarían EN CANADÁ, lo cual es un poco feo, pero bueno, Canadá formaba parte del NORAD, así que también estaban en el ajo.
Sea como fuere, y en vista de que el sistema Safeguard sacrificaría cientos de miles de vidas (aunque salvase millones), la Pirámide apenas estuvo en funcionamiento completo durante 3 días de 1975. Y eso que su construcción costó varios millones de dólares
En la actualidad, el Complejo Stanley R. Mickelsen es una instalación abandonada que funciona como reclamo turístico de una zona con muy pocos atractivos para el visitar. El resto de un pasado en el que el miedo dominaba a la especie humana.
Las ruinas de cuando todos creíamos que mañana sería el fin del mundo.
#Seguridad 🚨 | Un sujeto subió a un camión de la ruta Naucalpan, #Edomex con la intención de asaltar a los pasajeros, pero ellos lo desarmaron, lo golpearon y lo mataron con su propia arma de fuego.